Antes de empezar, te quiero dar las gracias de corazón por ser de las primeras
personas que me han acompañado a dar el salto de LinkedIn a un espacio más
íntimo. No tengo ninguna expectativa ni rindo culto a ningún dogma del
marketing.
Solo tengo un primer compromiso, que es escribirte todos los domingos a la hora
de los churros, y la curiosidad de ver a dónde nos lleva esto.
Dicho eso, vamos allá.
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Tuve una conversación con un amigo que me dejó muy pensativa y con una
sensación rara, como de culpa por parte de ambos.
Lo que pasó es que reconocimos el uno al otro que habíamos usado inteligencia
artificial, él para hacer mi trabajo, y yo para hacer el suyo.
Una conversación de lo más natural en este contexto, entre dos personas que
valoran el trabajo y conocimiento de un profesional, pero no pueden permitirse
delegar ahora ni pagar lo que ese profesional merece.
Él se ha ahorrado un redactor para escribir sus posts. Yo me he ahorrado un
programador/diseñador para hacerme la web.
Así de crudo y así de real.
Mi web la ha construido Claude de inicio a fin.Yo solo le he pasado el
texto maquetado en Notion, con unas instrucciones muy muy básicas sobre el
estilo que quería, y ella solita ha creado una web que refleja lo que transmito
con mis palabras.
Es la mejor web que he tenido, pero no es perfecta. Llegó un momento en el que,
aunque yo tengo conocimientos de HTML, hubiera dado un brazo por tener unos
ojos expertos a mi lado esa larga noche de parto.
¿Los textos de mi amigo son perfectos?
Pues reconozco que están bastante bien. Hay aspectos que yo puliría un poco...
como seguro que haría él en mi página web para mejorar rendimiento, algún
problema de seguridad, etc.
Que nos ayudamos en un momento dado, por supuesto, pero esa no es la cuestión.
La cuestión, y esto es lo que me tiene obsesionada, es:
¿Tengo por fin una web mínima y funcional después de dos años emprendiendo y
de procrastinar durante meses porque soy negada diseñando?
¿Mi colega tiene ahora tiempo para dedicarse a aspectos urgentes de su negocio
y dejar contenido hecho para varios días?
¿Tendríamos que irnos a confesar a misa de 12 por herejes?
Ni de coña. Lo que hemos hecho es inteligente, es práctico y lo recomendaría a
cualquiera. La IA es una herramienta maravillosa.
Pero ojo: si mi web me representa, no es gracias a Claude.
Yo pude darle a esta herramienta una web con alma porque llevaba muuuucho
trabajo hecho, pensando qué quería transmitir, a quién va dirigida, por qué
hago las cosas, cómo expreso mis valores, qué palabras me representan y cuáles
no.
Sin eso, la web habría sido funcional, bonita... y completamente genérica.
Una persona puede usar IA para escribir sus posts y que apenas parezca que no
los ha escrito él porque le ha aportado su criterio, su experiencia, su forma
de arreglar los problemas de sus clientes, sus valores, su para qué hace las
cosas.
Esto es lo que me
obsesiona.
¿Cómo hacer ver a la gente que la única herramienta que nos debería
importar es nuestro criterio y no tanto la herramienta funcional que
ha ejecutado el trabajo?
El pensamiento propio es un lujo que no te puedes permitir
delegar.
Y esto no es un rollo romántico de personas que se resisten a la tecnología
o a los cambios. Es que es tu ventaja competitiva más difícil de copiar.
De esto van los 3 primeros pilares del método CALMA. Antes de escribir la
primera palabra. Si quieres que nos pongamos con ello, respóndeme al email.
Disfruta del domingo.
¡Hasta la próxima semana!
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