El correo de hoy roza un límite peligroso del humor. ¿Se puede hacer humor citando a un tipo responsable del exterminio de millones de personas en Europa sin caer en el odio de la audiencia?
En mi casa lo hacemos.
Cuando nos ponemos en modo ironía total, cuando hablamos sobre alguien que ha metido la pata hasta el fondo, cuando nos damos cuenta de que hemos sacado el cuchillo de la fruta para despellejar a alguien solo por diversión, rematamos con un “si es que de Hitler sólo se cuenta lo malo”.
Entiendo que es una broma que funciona en casa, pero llevarla al gran público (ese eres tú), pues igual es arriesgado.
Me la voy a jugar.
Ayer asistí a un evento en el que estaba Eva Libertad, la directora de Sorda. Entre las cosas interesantes que dijo, una fue que construyó el personaje principal para resultar antipático adrede.
Me gustó saberlo, porque la verdad es que tuvo éxito.
Otra cosa interesante que contó es que en la peli está muy presente el azul turquesa porque es el color que representa a los sordos.
Resulta que los nazis, que eran muy eficientes en la matanza y siempre alcanzaban sus KPIs y sus objetivos mensuales, para identificar más rápido a las minorías a exterminar, usaban brazaletes de colorines y el azul era el destinado a los sordos.
¿Qué, está siendo durillo el correo hoy o vas bien?
Si no puedes, para ya, que esto no va a mejorar.
Sigo.
Mucha gente cita a Victor Frankl, psicólogo superviviente del holocausto, y su libro El hombre en busca de sentido y trata de aplicarlo al día a día.
A mí una vez mi jefe intentó hacerme la trece-catorce porque me quejé porque no me subía el sueldo y me citó el librito de marras y le solté que no vivíamos en un campo de concentración.
Me toca mucho los cojones que la gente saque las cosas de contexto, el sufrimiento de esa gente no es comparable al de un oficinista al que le niegan un ascenso y la gente no está obligada a resistir estoicamente, puede pirarse y solucionar el problema del tirón, o quejarse, puede actuar.
Me gusta más ese otro símbolo de resistencia.
Ah, ¿que me obligas a llevar el azul para señalarme como colectivo objeto de tu odio? Tranqui, que ya me lo pongo yo, payaso.
Y uso el azul para identificarme como sordo.
A ver, que yo todavía no soy sordo, aunque supongo que escuchar a Metallica con auriculares a todo trapo me convierte en candidato en los próximos veinte años.
Es que me gusta escribir así.
Lección de marca personal: usa lo que otros ven como tu debilidad para construir tus fortalezas.
Ríete de los que te señalan.
No hay nada más potente ni más atractivo.
Jorge - Head of Uncomfortable Opinions
Si tú también eres de la resistencia, reenvía esto a un disidente
