¿Has visto El Diablo viste de Prada 2?
No vayas.
Vaya porquería.
Te cuento cómo han escrito el guion (no tengo pruebas pero tampoco dudas): le han dicho a XatGPT “eres un equipo de guionistas senior con éxitos a tus espaldas como Poli de Guardería, El Código DaVinci o Sharknado. Escribe un guion de continuación de El Diablo viste de Prada. Ten en cuenta que los protas tienen que viajar a Milán, que tiene que haber tensión de pareja entre la prota y su nuevo noviete, que los personajes masculinos tienen que ser poco interesantes o idiotas y que Miranda es mala pero al final no tan mala. Mete a un tipo de origen judío como dueño de la revista, al que solo le importe la pasta y a Lucy Liu, porque patata”.
Vale, que la peli original, buena, lo que se dice buena, no era. Pero los personajes tenían motivaciones, sueños, aspiraciones, sufrían…
En esta son como calcomanías que hablan y hacen cosas todo el rato.
En fin, a lo que voy, en la peli hay una escena muy real.
Salen un puñado de consultores de McKinsey, todos con mucho MBA, mucho título… currando en la cafetería de la empresa.
No hay más preguntas, señoría.
Si las cafeterías hablaran, te contarían cosas sobre KPIs y break-evens que ibas a flipar.
Amigo del liderazgo, ten esto claro: gran parte de tu autoridad no es tuya, es de una etiqueta que alguien te ha puesto.
Si eres consultor estratégico, llevas una etiqueta invisible que dice “tipo de fiar”. Da igual que te infles a porros antes de las reuniones con el CEO y que se te escape una risilla cuando no toca (esto es 100% real, he visto cosas…).
Parte de tu trabajo es asegurarte de que te pongan una etiqueta buena, no una que indique “ganado - sustituible”.
Así que empieza hoy a construir tu marca profesional.
Esto no se hace mañana, se hace ya.
Piensa que tu competencia se conforma con usar un prompt resultón y soltarlo a la IA para que escupa algo auténtico por casualidad.
Aficionados…
