En Españita, según algunos empresarios, somos todos una panda de caraduras que nos pillamos bajas sin ton ni son porque no queremos ir a currar y se vive mejor cobrando sin trabajar.
Claro, claro.
La gente es lo que tiene, que quiere vivir del cuento.
¿Hay fraude en las bajas?
Hay fraude en las bajas.
El que no haya conocido a algún sinvergüenza es porque lleva poco trabajando o porque vive en una cueva.
Y, obviamente, hay gente a la que, si la presionas un poco, se reincorporaría al trabajo aunque no se encuentre bien.
En 2009 en España había apenas bajas. ¿El motivo? Con el paro desbocado, la gente aguantaba lo que hiciera falta antes que exponerse a verse en la calle.
Pero, ¿entonces hay millones de defraudadores? ¿Deberíamos dejar de pagar a los que están de baja?
Eso ya ocurre.
Si estás de baja, cobras entre un 60 y un 70% del salario, al menos en España.
¿Cuál es el problema real del incremento de las bajas?
Pues seguramente multifactorial, como todo.
La sanidad está colapsada y los tratamientos de ciertas dolencias sufren retraso, lo que a su vez hace que la gente no pueda volver antes al trabajo.
Luego está la salud mental, a la que estamos prestando más atención.
No es que ahora la gente vaya al psicólogo porque le deje su pareja, no. Es que antes la gente con ansiedad no iba.
Entonces, ¿qué se puede hacer? Porque está claro que, si seguimos así, nos hundimos.
Bueno, se pueden hacer muchas cosas.
La medida fácil es reducir el importe de la prestación a todo el mundo. Fácil de aplicar, aunque sea impopular.
Otra medida más complicada es aumentar las inspecciones.
Esto es más caro, pero se puede hacer y ofrecería datos reales sobre la incidencia del fraude. Además tenemos herramientas para hacerlo viable: la IA es muy buena ayudando a detectar el fraude, tenemos una oportunidad estupenda de hacer las cosas mejor incorporando tecnología y, de paso, generando trabajo de calidad.
Otra cosa que se puede hacer: eliminar burocracia en los sistemas de salud para desatascar las listas de espera, delegar tareas médicas al personal de enfermería, incentivar los seguros privados obligatorios para tareas ambulatorias, como en Singapur… Opciones hay, planes, no tantos.
Hay otra medida.
No tiene que ver con reducir las bajas y es complicada.
Va de contribuir.
Porque claro, hay empresarios que se quejan de que hay muchas bajas. Pero luego hay empresarios que se llevan su domicilio fiscal a otras empresas.
Así que también habría que eliminar esos mecanismos de ingeniería fiscal.
Que el que genere en tu país, pague en tu país y no en Holanda o Irlanda, cuando no en las Islas Caimán.
Pero, claro, eso es difícil.
Lo fácil es decir que hay mucho caradura y quedarse tan ancho.
La lección de hoy: nada suele ser blanco o negro. Todo tiene matices.
No te quedes en la superficie del titular.
