Pues eso, a las 18:05 estaré unos 15 o 20 minutos en directo para hablar de creencias muy arraigadas sobre la venta.
Sobre cosas que la gente hace mal y, sobre todo, sobre cómo se busca argumentos absurdos para justificar que hace las cosas mal.
Porque, ten clara una cosa: tu cerebro te trolea. Tú crees que haces las cosas que haces porque son lógicas y sensatas, pero no es así. Muchas veces justificas lo que haces a posteriori.
Esto lo veo cada día, personas hechas y derechas que repiten rituales y acciones que no aportan absolutamente ningún valor pero sin el coraje para cambiar.
Porque, claro, cambiar significa asumir que se han hecho las cosas mal. Que hay otra forma.
No sé cómo de familiarizado estás con el ciclo de mejora continua, pero es un concepto fácil de entender, en el mundo empresarial básicamente las empresas ejecutan proyectos o servicios. Los proyectos finalizan, los servicios no.
A ver, que nada es eterno, pero conceptualmente un servicio no tiene como objetivo finalizar, sino ejecutarse sin fecha definida.
Bueno, pues el objetivo de un servicio es mejorarse continuamente.
Que se pueda hacer más rápido, de forma más eficiente, con menos gente o con más calidad.
Y se define una cosa llamada ciclo de mejora continua, que es una imagen circular muy bonita que se plasma en un papel y no se lleva a cabo casi nunca.
A ver, hay empresa industriales donde sí, pero en la mayoría… como que no.
Pero esta tarde te demostraré que el mayor enemigo de la mejora continua no es el proceso, ni la pereza, no. Es el ego.
