Hay un tebeo de Mortadelo y Filemón que se llama así, la máquina de copiar gente. No sé si te ha pasado, pero a mí ha habido algún jefe que, cuando hacía falta un perfil potente para un proyecto, soltaba cosas como “aquí hacen falta dos o tres Jorge Hernandez”. O Jorges Hernández. Quizá Jorge Hernandezs, a saber.
No se refería a encontrar peña con mi nombre y apellidos, eso no tiene mucho mérito. Lo de ponerme Head of Movidas es un nombre de guerra molón, porque creo que en España habrá como seis o siete tipos con mi nombre.
Era ironía, habrá como 500 o más, yo qué sé.
Es posible que te hayan dicho la frasecita. Esa frase es un clásico en gestión corporativa, es como si un camarero te trae otra cerveza y te suelta, “te pongo otra que esa te la he traído con un agujero”.
Amantes de los chascarrillos hay en todas partes.
A lo que voy, vaya puta mierda si buscas clones.
¿Sabes lo que hacía en realidad la máquina del profesor Bacterio? Metías una foto y una personalidad y te creaba un individuo calcado físicamente al primero… pero con otra mente.
No busques clones, eso es de pobres, si lideras un equipo busca gente diferente que aporte cosas nuevas, porque dirigir un equipo de clones no tiene mérito, lo que tiene mérito es que te pongan a gente cada una con sus habilidades y sus movidas y que sepas encajarlos a todos y que funcionen como un equipo de la hostia.
Hoy cortito, que tengo lío.
