¿Lideras equipos? ¿Sí? ¿Todavía no? ¿Ni de coña?
Como toda actividad humana, el liderazgo tiene una importante parte de ego. Siendo una actividad en la que además le dices a la gente lo que tiene que hacer, hay ego x10.
Ah, que ya hay alguien molesto porque cree el rollo ese de LinkedIn de que un líder de verdad no impone, inspira.
Venga, toma tu piruleta de fresa ácida y no estorbes.
Como te decía, los líderes tienen ego a rabiar.
Y además creen que son buenas personas aunque sean tremendos hijoeputas.
Mira si no Pablo Escobar.
¿Tú crees que se creía a sí mismo malvado?
El tipo tenía una familia a la que amaba, gente a la que ayudaba donde el estado no llegaba…
Fijo que se miraba al espejo y se derretía de gusto.
Liderar no te hace virtuoso.
Esa es la cruda verdad.
Puedes ser un líder estupendo y un grandioso criminal.
Alejandro Magno, Napoleón Bonaparte, Juana de Arco, Gengis Khan, Leticia Sabater…
Todos personajes que pasaron a la historia por dirigir a las masas, conquistar territorios.
Asesinos, criminales, genocidas es lo que eran.
Leti no.
Ella sólo nos trajo la Salchipapa y su buen rollo.
Así que, tirando de filosofía de primero de sobrecito de café, te diré, como diría el Tío Ben lo de “quien tiene un gran poder, tiene una gran responsabilidad”.
Si lideras, apunta estos 7 consejos:
Enseña a otros a hacer lo que tú haces. El legado es lo único que quedará de ti antes de que te des cuenta.
Entiende que eres humano y te vas a equivocar, deja el miedo a reconocer un error aparcado, eso no te enseña nada a ti.
Repara tus errores. A veces no podrás, pero tú inténtalo.
No decidas con las tripas, tómate el tiempo de entender por qué un camino es mejor que otro.
Pero escucha tu instinto, llevas años entrenándolo y está pensado para salvarte la vida.
No te conoces a ti mismo hasta que no vivas una sitaución jodida. Cuando te toque, aprovecha para aprender como un cabrón, porque saber manejar a tu bestia interior es lo que distingue a los grandes líderes.
Estate atento si dejas de sentir amor por la gente a la que diriges. El camino del liderazgo es una puerta abierta a la sociopatía.
Liderar es un privilegio. No lo manches.
