Trabajo con técnicos que saben mucho desde hace 25 años. Yo fui un técnico que sabía mucho.
El problema de los técnicos que saben mucho es que creen que lo que saben es superimportante.
Que su conocimiento especialista es precioso y que todo el mundo debería reconocerlo.
Así que, cuando escriben, me da igual lo que escriban, un manual de usuario, una oferta a un cliente o una felicitación navideña, la cagan.
Hablan de cosas que nadie entiende y lo hacen de manera que sea imposible de descifrar para nadie que no tenga un título universitario, tres másters, cuatro cartas Pokémon legendario y una reseña en el Necronomicon.
No se esfuerzan por hacer fácil lo difícil.
Déjame que te cuente un secreto, hay técnicos que se ganan bien la vida.
Pero un técnico tiene dos problemas.
El problema número uno es que casi nunca va a ganar más que su jefe.
A ver, conozco casos que sí.
Pero es raro.
El segundo problema es más jodido.
Los técnicos se enfrentan al problema de la obsolescencia del conocimiento.
Tradicionalmente el conocimiento se generaba en un punto, se difundía a otros y costaba años entenderlo y aplicarlo.
Hoy el conocimiento se difunde de forma instantánea. Entenderlo y aplicarlo es más fácil que nunca.
Antes los técnicos tenían lo que se llama una fuerte barrera de entrada: costaba mucho esfuerzo aprender lo que sabían.
Hoy esa barrera ha bajado dramáticamente.
Y hay técnicos que se empeñan en vivir en el pasado.
En pensar que pueden seguir ignorando el lenguaje del negocio.
Porque al negocio no le importa lo que sepas ni lo que hagas.
Le importa el impacto de lo que haces.
Así que mi consejo para técnicos especialistas es sencillo: ponte las putas pilas y empieza a bajar a tierra todo lo que sabes, aprende a explicarlo para humanos y entiende cómo impacta eso en el negocio.
Si lo que haces mejora la producción.
Reduce errores.
Genera ventas.
Aporta seguridad.
Amigo técnico: guarda este mensaje y léelo las veces que te haga falta.
Duele, lo sé.
Hay que luchar contra el ego y reconocer que tantos años de estudio igual no son útiles.
Sí lo son.
Solo que has mirado en el lado equivocado.
Lo importante no era ese detalle técnico. Era la relación con los demás.
