Hace muchos años conocí a L. Era una persona bastante entusiasta, con una forma de trabajar pelín caótica y una flipante capacidad de pronunciar más palabras por minuto de las que yo era capaz de procesar.
Una vez asistió a una especie de taller sobre clima laboral en la empresa y volvió entusiasmadísima porque la gente lo que más valoraba en aquel lugar era participar en proyectos chulos.
Primera lección de vida: no confundas correlación con causalidad.
En aquella empresa la edad media sería de 35.
Cuando eres joven lo que quieres en la vida es aventura y riesgo, hacer cosas importantes y dejar una huella.
Cuando eres joven eres más propenso a abrazar la realización personal antes que el dinero.
Y no se trata de que en tu vida vayan apareciendo responsabilidades y te cambien la perspectiva, no: L., a pesar de su relativamente corta edad tenía ya dos churumbeles.
Me gustaría volver a escanear a L. hoy en día.
Estoy seguro de que sería una persona muchísimo más pragmática.
Porque las empresas no son máquinas de generar ilusión, son máquinas de generar ingresos y rentabilidad.
Te dirán que buscan el bienestar del empleado y, si tienen suficiente volumen de negocio, lo harán, porque un empleado contento participando en un trabajo con significado es más feliz y rinde más.
Pero no te engañes, las técnicas latigueras también funcionan y las empresas lo saben.
La presión, un nivel no muy elevado de amenaza constante y la incertidumbre son tres elementos que mantienen a la gente alerta y trabajando como locos.
Quiero que tengas esta información porque ahora está en tu mano elegir.
Si pudieras escoger para tu equipo, ¿qué harías? ¿Elegirías la zanahoria o el látigo?
Ya, que tú me dirás que siempre la zanahoria.
Aquí viene la lección amarga, querubín: muchos mandos intermedios se queman por soportar la presión para que no llegue a los equipos.
Y ojo, porque lo normal es que las empresas cambien poco a poco de incentivar con zanahoria a coger el látigo y luego retomar la zanahoria.
Esta es la amarga realidad del líder de equipos.
Sé que L. estaría de acuerdo conmigo.
Ahora que la conoces, elige bien cómo la usas.
