Hay un tema que me repatea: la de la gente que niega la realidad.
Porque los datos, son los datos, la interpretación que hacemos de los datos ya es nuestra, o sea, podemos discutir los motivos de por qué pasa algo, pero ese algo es indiscutible.
A mí me toca bastante las narices la gente que niega la brecha salarial entre hombres y mujeres y que dicen “es que se calcula mal, porque lo que se hace es tomar los ingresos de tooooodos los hombres entre el total de ingresos, luego se hace lo mismo con el de toooooodas las mujeres y a la diferencia le llaman brecha”.
Claro.
Es que así se calcula.
O sea, la brecha salarial no mide si un hombre y una mujer cobran lo mismo en un trabajo en la misma posición, entre otras cosas porque es información confidencial.
A ver, Hacienda (en España), sabe lo que cobras, pero no sabe si tu compañero Paco hace lo mismo que tú y por eso cobra distinto o si la compañía le discrimina por lo que sea.
Así que lo que se hace es estadística.
No sé, discutir contra los datos es como enfadarse con esa lámpara que no se deja colgar, la muy hijadehiena.
Bueno, pues me he enzarzado con una señora.
No te voy a contar los detalles, porque de verdad te digo que no debí hacerlo.
Total, si sabía cómo iba a acabar la cosa: con la tipa insultando y, al ver que no le hacía casito, bloqueándome.
Yo qué sé, es agosto y me pilló con las defensas bajas.
Ya sé que debería estar haciendo cosas productivas.
Burpees, invertir en crypto o hacerme un cursito cambiavidas, pero me puse a rebatir en un hilo de una red social y ni siquiera con esta señora, que era con otros.
Que me lío.
La realidad es la que es: que la gente hará lo que sea por ignorar un dato que hunde su tesis.
Esto aplica a tu Head of Movidas, a tu equipo y a tu cliente.
Tenlo en cuenta y actúa en consecuencia.
