Hoy hablamos tú y yo de copiar vs. robar.
La mayoría de la gente copia la superficie, como los falsificadores cutres.
Mira, tú no puedes falsificar el Gernika, todo el puto mundo del arte sabe que el Guernica está en el Prado, pero igual sí puedes crear una falsa obra llamada Apuntes para el Guernica , una que pintó Picasso en el 37 para preparar su mural más famoso.
¿Ves por dónde voy?
¿No?
Joder, hoy estás dificilillo, ¿eh?
Venga, te cuento una historia con miga, ¿conoces a Han van Meegeren? No, no juega de medio centro en el Ajax, ese no es.
Van Meegeren era un falsificador que se especializó en crear falsos Vermeer.
Sabes el cuadro de La joven de la Perla, ¿no? Ese Vermeer.
Pues Van Merenguen estudió las pinturas de la época, el tipo de pincel, el lienzo, usó procesos químicos para que todo pareciera más envejecido… y se la coló a muchos millonarios.
Lo que hacía ese tío no era copia. Era recreación artística.
Pillaba una idea que podría haber querido pintar Vermeer, planificaba cómo ejecutarla y ¡a pintar!
¿No te gusta el arte? Pues esto es lo mismo que hizo Flo con Chiquito de la Calzada. Por si hay algún despistado, Chiquito era un cómico algo peculiar que tenía frases muy características.
Flo era un imitador que se dedicó a tomar la base de Chiquito y expandirla a niveles loquísimos.
Si te preocupa que esto no sea ético, piensa que el propio Picasso no inventó el cubismo. Lo copió de unas esculturas tribales africanas que tenía un amigo suyo con pasta.
Roba ideas, hazlas tuyas y mejóralas, ¿hay algo más bonito que recibir una herencia y aumentarla?
