Cuando empezé en consultoría mi Head of Movidas me habló de eso de overpromise vs. underdeliver.
Que viene a significar esa empresa que te promete llegar a la Luna en un vehículo hipersofisticado, y te lleva a Móstoles en un autobús ALSA de hace 15 años.
En español clásico, que somos más de refranero, no hablamos así.
Decimos cosas como dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, mucho lirili pero poco lerele o perro ladrador, poco mordedor.
Pero, en honor a la verdad, la frase que más le va a eso de overpromise y underdeliver es otra.
Una +18.
Prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Pero, claro, un tipo con traje, camisita de Pedro del Hierro y una corbata a juego con el color del logo del cliente al que va a visitar, prefiere soltar palabros en inglés, que queda mucho más cool.
Aquel Head of Movidas me recomendó lo contrario.
Overdeliver / underpromise.
No prometas mucho y entrega siempre un caramelito.
¿Sabes qué?
Que el mundo no funciona así.
Que la gente sigue prometiendo para meter y les va bien.
He visto cosas… he visto a proveedores prometer cosas que no se podían hacer, en plazos imposibles y con un equipo que no existía.
Es más, el cliente, que no era idiota, jugaba a fingir que se creía aquello y mantenía la ilusión durante meses, hasta que aquello ya era imposible de sostener y empezaba la trifulca.
La respuesta a esto tan humano está en el refranero.
Por lo que sea, el refranero español no tiene ningún refrán que describa esa situación de prometer poco y entregar mucho.
Yo qué sé, no hay un refran estilo buena gallina ponedora, ni cacarea ni se demora.
Que podría, pero no.
O sea, nos da mucha rabia descubrir que nos han engañado, pero, ¿a quién contratarías o a quién comprarías? O, mejor, ¿con quién tendrías un romance loco?
¿Con el triste? ¿El que te promete una vida monótona de lunes a viernes, peli los sábados y hacer la compra el domingo en el Carrefour? ¿O con el que huele a peligro, viajes en moto, aventuras y revolcones en playas exóticas a la luz de la luna?
No te digo que mientas para conseguir lo que quieres.
Lo que te digo es que si vendes o si eres candidato a un puesto, crees una experiencia que ponga palote al que tienes enfrente.
Ya sabes, prometer hasta meter… aunque ahora ya sabes que no es prometer, es emocionar.
