Si alguna vez has dicho convencido eso de que el cliente siempre tiene la razón, es que no has tenido suficientes clientes.
Porque los clientes no son seres de luz, qué va. Hay personas que, cuando se sienten clientes, mutan como Gremlins que comen galletas después de media noche.
Así que, como estoy estos días un poco de bajona cada vez que veo la mierda de mundo que le vamos a dejar a nuestros hijos, he decidido alegrarnos la mañana con anécdotas de clientes insoportables.
Cosas que me han pedido o me han pasado:
Que ponga un texto más a la derecha.
Que cambie el color en una columna de Excel.
Ver una presentación setenta veces antes de presentarla al CEO.
Correr para tener nosequé antes del comité.
Que se retrase el comité dos semanas y me avisen cinco minutos antes de entrar.
Cancelar una reunión presencial agendada con semanas de antelación cuando la sesión había empezado ya.
Pedido que envíe las facturas por correo postal, facturas que, mágicamente, se extraviaban por el camino. Esto, empresas que ingresan miles de millones de euros.
Imponerme unilateralmente que facture a 150 días. Sí, lo has leído bien, 150 días. Esa facturaba más millones todavía (aunque luego se troceó y se vendió, por lo que sea).
Pedirme un excel de mis servicios tan, pero tan detallado, que aparezcan mis costes, diciendo que así se genera una relación de confianza con los proveedores. Llamar confianza a lo que es usura.
Amenazarme con echarme como proveedor porque le había dicho a un cliente, sin estar los de Compras presentes, el presupuesto que tenían que reservar si querían hacer un proyecto, precisamente para que fueran a hablar con los de Compras ya con una idea de lo que tenían que pedir a los proveedores.
Exigirme los de Compras en ese proyecto un descuento porque me estaban haciendo un favor por no haberme echado.
Tenerme dos semanas con un equipo reservado (facturando contra mi presupuesto, vamos), diciendo que ya arrancábamos pero que les faltaba no sé qué aprobación interna, aprobación que no llegó nunca y yo me comí esas dos semanas enteritas.
Así que guárdate este correo si todavía no trabajas con clientes porque tienes un manual para evitar que te pase lo mismo.
De nada.
