No sé si ves La Revuelta y me da igual si el programa te parece una mierda, el otro día uno de los realizadores del programa contó una historia que te sirve para destacar entre el resto de la humanidad.
Resulta que en el programa compraron un jamón malísimo para hacer una de sus escenas.
Ni idea de qué iba, tú quédate con que era de mala calidad, barato y que no lo consumieron, así que, lo que sobró, lo pusieron en una mesita con un cuchillo jamonero y no se lo comía nadie.
Hasta que llegó un nota con un rotulador negro permanente, marca Edding, los mejores, y pintó la pezuña.
Entonces la gente empezó a darle al jamón cuando pasaba por allí y lo veía.
Misma mierda, envoltorio atractivo, venta.
La IA hace lo mismo con las presentaciones.
Esas que haces con powerpoint.
Transforma la porquería en algo atractivo, pero en esencia siguen siendo la misma mierda.
Tres cosas importantes que debe contener una presentación.
Una. Tienes que saber qué quieres contar.
Dos. Por supuesto, conocer a quién se lo vas a contar.
Tres. Tener clarísimo qué quieres que haga el que reciba el documento.
Y cuatro, porque sí, porque estas cosas se me ocurren sobre la marcha, tienes que entender si lo que estás escribiendo es para contarlo en alto o para que alguien lo lea.
Porque todo el mundo piensa que va a poder contarlo y casi nunca es así.
Entonces envías telegramas con logos y cuadraditos de colores que son como el jamón con la pezuña pintada.
Sigue las tres reglas y el bonus y lo harás mejor que el 90%, palabra de consultor.
