Si has leído mi último correo, has visto la cagada: hay parte del texto copiado de una conversación con Claude. Claude es como ChatGPT pero con nombre francés.
Me lo acaban de chivar.
Y me ha entrado así como congoja y te escribo para confirmártelo: sí, a veces confronto los textos con la IA, pido opinión, quito cosas y pulo otras.
Me lié el copy+paste y copié la conversación con la IA.
Cagada total.
No es mi mayor metedura de pata. Tampoco me voy a inmolar ahora públicamente, pero no es la primera vez. He enviado cosas que no debería, a gente que no debería, haciendo referencia a temas que no debería…
He cometido errores, a veces no ha pasado nada, a veces sí.
La regla más importante del liderazgo es que tienes que asumir la responsabilidad de tus decisiones.
Sí, he usado la IA para que revise mis textos y para que me de opciones de finales, porque sé que escribo muy bien, pero tiendo a cerrar muy brusco, porque empiezo hablando de cosas muy potentes que luego se me olvida volver a mencionar.
Y me he reído de la gente que usa la IA, así de contradictorio soy.
Lo asumo.
Si tu férrea moral te impide entenderlo, tienes abajo un enlace precioso para darte de baja.
Si quieres aprovechar para comentarlo con otros y reírte, en un rato voy a hablar de esto en LinkedIn, así que encantado de que me menciones y nos riamos juntos.
Si piensas que esto es una elaborada estrategia, no lo pienses: ha sido una cagada y punto.
Si entiendes que todos los seres humanos la cagan, yo soy un ser humano, ergo, la voy a seguir cagando, pero lo aceptas y quieres seguir conmigo cada mañana, lo aprecio mucho.
Así que, sí, he metido la pata hasta el corvejón y no te prometo que no vuelva a pasar.
Si mañana quieres, recibirás otro correo de mi parte. A lo mejor revisado con IA.
