Hoy he visto a un tipo que se presentaba en redes como JulIAn, o como Juan GarcIA, no me digas, he olvidado el detalle.
Déjame que te diga que ésta película ya la he vivido.
Hace más de 25 años conocí a Francisco.
Francisco no se hacía llamar Paco, ni Fran ni Quico ni nada parecido.
El quería que lo llamáramos FranCISCO Systems.
No sé si te suena CISCO, ahora están más de capa caída, pero hace 30 años era la empresa que montó la infraestructura de Internet.
Bueno, concretamente las capas 2 y, sobre todo 3, las que aportan conectividad.
Ah, que no sabes de qué va esto.
No te agobies, CISCO fabricaba routers, unos chismes que dirigen el tráfico de internet. Esa es la capa 3.
También creaba switches, que son bichos que separan redes entre sí, no me voy a poner más técnico con esto.
Como aquello era muy complicado, se inventaron certificaciones propias: el CCNA, el CCNP, títulos no universitarios a los que se accedía después de un curso y de un examen oficial que costaba pasta.
Conocí a un tipo que se quería tatuar su número del CCIE.
Te lo digo para que imagines la complejidad de sacarse ese título.
Pues en mi empresa todo el mundo conocía a FranCISCO Systems.
No sé si el tipo sigue en activo, pero sí sé que CISCO ya no es lo que era.
La aparición de competidores chinos y de una tecnología llamada SDWAN ha hecho perder peso a CISCO.
Existe, pero ya no es tan relevante.
Veinticinco años después no sé si Francisco seguirá queriendo que le llamen FranCISCO Systems.
Lo que sí sé es que si hubiera tenido habilidades de liderazgo, su valor sería igual o superior.
Por eso escribo esta nius.
Para recordarte que la tecnología pasa, lo humano nunca.
Dentro de 25 años, JulIAn será el FranCISCO Systems de alguien. Una anécdota que se cuenta en un correo. Lo que no caduca es si sabías tratar a la gente que tenías al lado.
