Me encantan las assistants del C-level.
Assistant es un eufemismo para no usar secretaria. Quiero decir, en el mundo anglosajón es la palabra que usan para definir esa función, pero supongo que en España decir secretaria suena a esa época en la que Mario Conde se peinaba para atrás muy fuerte, se aplicaba mucha gomina y se ponía a hacer mucha ingeniería fiscal de legalidad dudosa5 con la pasta de otros.
El C-level es la gente que parte la pana.
El CEO, el CFO, el CTO, el COO, ya tú sabeh.
Si alguna vez llego a ser del C-level, me pido ser COCO. Chief Operations&Compliance Officer.
Podría ser.
Mira, por ahí va el COCO.
Sería la hostia.
Las assistants hacen un curro que ni te imaginas.
Están todo el día armando un puzzle para organizarle la vida a alguien que no tiene tiempo para organizarse la vida.
Las buenas toman decisiones por sus jefes.
Cambian reuniones, despachan a gente poco interesante, esas cosas.
Hecho este homenaje tan necesario, voy al lío.
Normalmente tú no quieres hablar con la assistant, quieres hablar con el CEO.
Y, normalmente, crees que un CEO es alguien a quien le interesa adquirir un contexto de quién eres tú, para qué quieres verle, qué puedes ofrecerle, por qué debería contratarte o asociarse contigo, esas cosas.
Pero no, el CEO es alguien sin tiempo material para chorradas.
Ojo, no digo que no se dedique a cosas chorrer.
Si las assistant hablaran…
Lo que digo es que no tiene tiempo para ti.
Así que, mi consejo sincero de hoy es simple: si le hablas a un CEO, ve al grano y usa pocas palabras.
Di lo que quieres y dilo breve.
Mira, se hace así: quiero que me contestes con un testimonio corto y afilado sobre qué te parece la nius.
Sé directo, vete al grano.
Los mejores, los comparto mañana.
