Ayer vi Posesión Infernal: En llamas. Te ahorro el disgusto, no la veas, es un truño nivel extremo.
Lo único que me llamó la atención fue una cosa.
A ver, aquí tengo que hacer una alerta de spoilers.
Si quieres ver la peli, para aquí.
Para y dale al botón de darse de baja. Luego borra a tu padre, a tu madre, a tu pareja y a tu prima de contactos.
Deja tu lista de mejores amigos de insta a cero.
Bórrate del gym.
Y luego métete a vivir en una cueva rodeado de pelis de artes marciales vietnamitas para el resto de tu vida.
Que no veas la peli, joder. Que es malísima.
Pero en la peli hay un objeto mágico.
Un cuchillo cutre que mata demonios.
Hacen así como una referencia a Indiana Jones cuando elige el Cáliz de la Alianza y hay como setenta mil copas y pilla la más modesta.
Pues igual pero con cuchillos.
Y aquí es donde yo digo, a ver, puedes elegir un objeto mágico. ¿Por qué eres tan cutre?
Que, digo yo, ya que suspendemos la realidad y aceptamos que la magia existe, pues crea un objeto mágico en condiciones, no sé, en el caso de mi peli, un fusil de asalto bien guapo para darle lo suyo a los demonios.
Ya, que en época antigua no había fusiles de asalto, pero lo de que los demonios existen y que se puede hechizar un cuchillo, eso bien que tenemos que tragárnoslo, ¿no?
Cagon tó.
Un dron bien guapo matademonios, eso hubiera puesto yo en la peli, total, aquello ya no podía empeorar.
En la vida real esto te pasa.
Te aferras a cosas mágicas.
Crees que lo que haces está imbuido por el espíritu de un ente superior que lo dota de características arcanas solo por el hecho de que sea tuyo.
Venga, que sabes que sí.
Que ese informe que haces al que le pones tanto cariño no es tan importante ni se lo lee todo el mundo.
¿No me crees? Mete la palabra chirimolla en el informe, a ver que pasa.
No se va a dar cuenta ni el Tato.
Mi consejo de hoy: la vida es corta, no la hagas aburrida.
Hagas lo que hagas, hazlo memorable.
Mete demonios, magia y a Rosalía si hace falta, pero que la gente se quede pillada con lo que haces.
En la vida corporativa no triunfa el triste, triunfa el que se atreve a zarandear a la gente.
