Ayer se me ocurrió esta idea: crear un CV visual usando IA. Te pongo la imagen.
Si te mola, te enseño cómo se hace, pero espera un poco: el regalo no es ese.
A ver, no sé cuánto llevas en esta lista, pero un regalo no es una cosa que cualquiera puede crear en cinco minutos preguntándole a la IA, joder, pensaba que no me tenías por un vendehúmos.
El regalo es otro.
Fíjate en mi CV. ¿Lo presentarías a una empresa así, tal cual?
Ya te lo digo yo, ni de coña.
Mi regalo es que entiendas la utilidad de un CV visual y el motivo por el que no puedes presentarlo directamente a una empresa, al menos a una gran empresa.
Empiezo por esto último: una gran empresa filtra los CVs por palabras clave. Por ejemplo, si necesita un experto en contabilidad analítica, alguien tomará una base de datos, pondrá las palabras clave y obtendrá un resultado.
Ya está, así de simple.
Con esto de la IA, el filtro es hasta más sofisticado, ya sabes, búsqueda múltiple incluyendo habilidades técnicas, capacidades blandas…
Por no hablar de que, en una entrevista, es importante pasar de las experiencias irrelevantes y, salvo que seas muy junior, ignorar tus primeros trabajos.
Mi CV visual no refleja nada de eso.
¿Qué es lo que sí cuenta?
Algo más importante.
Una historia.
Mi historia.
Una historia que comienza con un trabajo técnico, el paso a vender y dirigir proyectos, el crecimiento hacia posiciones de gestión y la consolidación como experto en una posición senior.
No sé cuál es tu trayectoria.
Pero sí sé que verla de forma gráfica puede ayudarte a cambiar la forma en la que la entiendes.
Y cambiar la forma en la que la entiendes puede cambiar la forma en la que la cuentas.
Tatúate esto: lo único que nadie puede copiarte es tu historia.
Empieza a creerte tu historia. Tu historia tiene que destacar por su solidez. O por su rareza. O por su coherencia.
No tengo ni idea de qué hace única tu historia, pero sé que te va la vida en averiguarlo.
Así que, ahora que ya sabes lo importante, te paso el tutorial para que crees tu CV visual y empieces a cambiar tu historia.
Una última cosa, si te atreves, pásame la imagen que has creado o, mejor todavía, compártela con el mundo.
Porque, sí, para eso si vale un CV visual: para publicarlo en una red social y decirle bien alto al mundo lo orgulloso que estás de tu travesía vital.
Venga, no me enrollo más.
Pasa por aquí si eres team LinkedIn:
O por aquí si eres team Substack (aunque el CV está creado con la info de LinkedIn, también te digo):
Hoy además del regalo, te mando mucho amor, porque esto va de quererte mucho.

