La teoría de las branas y los universos paralelos es una flipada bastante guapa y más compleja de lo que crees.
A ver, si eres un físico teórico, entonces no.
Si eres un humano medio, esto te va a volar la cabeza.
A ver, el problema del universo es que la gravedad es tremendamente débil. Comparada con las otras fuerzas, es una puta mierda.
¿No te lo crees? Hay trenes que levitan por electromagnetismo.
Así que la gravedad es débil. No sabemos por qué.
Algunos científicos creen que la gravedad se esconde en dimensiones que se pliegan sobre sí mismas.
Otros creen que la gravedad se difunde hacia otros universos que se tocan con el nuestro en una especie de superficies llamadas branas.
Brana viene de membrana.
¿Qué esperabas, un físico teórico marketero? No jodas.
En realidad la teoría de los universos paralelos es indemostrable de momento. Hay científicos que dicen que si una teoría no se puede demostrar, no es ciencia, es onanismo intelectual.
Y aquí es donde la metáfora se pone interesante.
Porque en tu empresa también hay gente que vive en un universo paralelo. Y la mecánica es la misma.
Hay tres branas que a veces se tocan:
La del que no entiende el negocio. Esa pasa mucho empresas que hablan de innovación y disrupción pero venden carne al peso.
La del que no entiende los procesos. Cree que se contrata sin pedir permiso y se asciende por ósmosis.
La del que no entiende las relaciones. No ve filias, fobias, envidias. Esas cosas que en realidad mueven todo.
Hay gente que vive en una de las tres branas. Hay otra que vive en varias a la vez.
Y luego está la peor categoría.
La fuerza de gravedad es débil. Tan débil que existen los agujeros negros, esas bestias cósmicas de las que ni la luz puede escaparse una vez entra en su campo gravitatorio.
En tu empresa también hay de esos.
Gente que no solo vive en un universo paralelo, sino que tiene tanta densidad emocional que arrastra a quien se le acerca. Te chupan la sonrisa, el lunes, la carrera y la salud mental.
Cuídate de esa gente.
Si los identificas a tiempo, escapa. Si no, te tragan. Y nadie va a venir a sacarte.
