Me ha escrito una persona por linkedin y me ha propuesto quedar para contarme su problema y que le pueda orientar. Hace dos años habría dicho que sí. Porque a mí me encanta ayudar y, seamos sinceros, soy un poco cotilla. Pero le he dicho que no. Que lo mejor que puede hacer es apuntarse a la nius (cosa que espero que haya hecho). Que yo por esas asesorías cobro. Ahora mismo la mentoría la tengo cerrada, pero no descarto abrir de nuevo. Pero, aunque esté abierta, no sé si puedo ayudar a esa persona. Por eso recomiendo a todo el mundo que se apunte a la nius. Porque aquí me conocen y saben en lo que puedo ayudar y en lo que no. Si puedo ayudar, perfecto, yo encantado. Pero cobro por hacerlo. Cuando abrí la mentoría rechacé a dos clientes. Bueno, en realidad les hice replantearse su idea. Uno era una persona que quería reorientarse profesionalmente hacia un tipo de tecnología y tenía dudas de si entrar porque no sabía si le podía ayudar. Le recomendé que no lo hiciera, porque seguramente saldría mal si no estaba convencido de que le podía ayudar. Era tirar tiempo y dinero y valoro mucho el tiempo y el dinero, el mío y el de los demás. Hubo otra persona que se iba a jubilar y tenía dudas. No soy ni experto en derecho laboral ni en fiscalidad ni nada parecido, así que decliné. Me agradeció la sinceridad. Así que no aceptaría a esta persona en las mentorías sin que me haya conocido antes y sepa que puedo serle útil. Te cuento todo esto porque estoy seguro de que en tu trabajo haces muchas cosas gratis y, a lo mejor, no deberías. No me entiendas mal, no digo que seas una mala persona y no ayudes a otros. Lo que digo es que igual te estás desviando de tus objetivos por ayudar a otros. Que seas consciente. Que te ayudes a ti mismo. Y que recuerdes que, a veces, poner precio a lo que haces simplemente te ayuda a no perder de vista tus objetivos. Dale una pensada. Jorge - Head of Pricing Comparte por ahí Compartir
¿Te dejas ver por ahí? ¿O eres de los que se esconde tras un informe? Te lo digo porque igual eres de los que está por aquí para mejorar eso que llaman empleabilidad. Vaya palabra, niño. Em-ple-a-bi-li-dad. Paladéala, si es que hasta huele a colonia añeja. Mira, que te quede claro, en la vida triunfan más los que no tienen miedo que los buenos. Los que son cojonudos y se quedan detrás, que no alzan la voz, que son tímidos y timoratos, no se comen un rosco. En el trabajo, tampoco. Esto es así. Si no te gusta, las reclamaciones no me las envíes a mí, yo no he inventado el mundo ni sus reglas. Así que, tienes tres opciones: quejarte, resignarte o actuar. Si decides quejarte por cómo es el mundo, estupendo, tienes cinco años y te enfadas porque no puedes cumplir un capricho. Si te resignas, bueno, has decidido que ese es tu destino y que lo aceptas, que no te vas a frustrar y que en tu caso no pasa nada. Pero si te decides a cambiar algo… Mis respetos. Para ti van estos consejos: Lo de muéstrate como eres, es una gilipollez, todos representamos un personaje, no te digo que mientas, pero tampoco tienes que mostrar todos tus defectos, la gente quiere ver una versión atractiva de ti. El miedo a la exposición se cura saliendo a escena. No tengas pánico a cagarla: la vas a cagar. Ya está, quítate presión, hasta Brad Pitt la ha cagado, asume que eres adulto y sigue adelante. La gente es indulgente con los que la cagan y lo reconocen con humildad; la gente es implacable con los soberbios. Recuerda, el objetivo no es mostrarte, mostrarte es el camino para conseguir el objetivo, no te flipes con la atención que vas a recibir. Pues ya estaría. Jorge - Head of Showbusiness Comparte por ahí Compartir
Mira, hype con la tecnología ha habido siempre. Alrededor de 1840, en la Inglaterra victoriana, cuando los Bridgerton estaban de ligoteo y follisqueteo, los inversores se peleaban por comprar acciones de ferrocarril, medio poseídos por la promesa de un modo de transporte revolucionario, un mercado enorme sin explotar y beneficios espectaculares. Fue un ciclo autoalimentado de optimismo especulativo, así muy esquema ponzi: subía el precio, entraban más especuladores, subía más. En 1846 el Parlamento aprobó 263 leyes para crear compañías ferroviarias con 9.500 millas de vías proyectadas, y la inversión llegó a rondar el 7% del PIB. El hype era tan bestia que hasta Charles Darwin y las hermanas Brontë picaron. Cuando quedó clara la inviabilidad de muchas líneas, la burbuja estalló y arruinó a muchos. Ooooh, lástima. Pero, espera, es que 50 años antes, hubo un locurón especulativo con la construcción de canales en Inglaterra y Gales. Los títulos se negociaban libremente incluso antes de que el Parlamento aprobara el proyecto. O sea, humo puro y duro. A ver, la tecnología existía, esto no es como lo de los putos tulipanes holandeses que valían lo mismo que una casa, esto era tecnología que usaban entonces, que usamos hoy y que cambió la forma que tenemos de ver el mundo: hoy no es raro pillar un tren en Madrid y estar 3h después en Barcelona. Me gustaría decir lo mismo de Lisboa-Madrid, pero esa es otra historia. Entonces, ¿cambió el mundo el ferrocarril? Sip. ¿Fue para tanto? Esto… no. ¿Va a cambiar el mundo la IA? Seguramente. ¿Nos va a matar, nos va a dejar sin curro? No sé, de momento nos va a dejar tontos. Tú, por si acaso, aprende a mirar a la gente a los ojos, a pensar con el corazón y a sentir con la piel entera. Jorge - Head of Furure Innovation Comparte por ahí Deja un comentario
Hoy me apetece contarte otra cosa diferente a las chorradas que cuento normalmente, verás, hay mucha gente flipada con la IA generando textos o imágenes que son fotocopias de otros textos o imágenes que circulan por ahí. La cosa no se queda en fotitos para las redes sociales, qué va. Resulta que cada vez me llegan más documentos creados con IA. Y se nota. Igual el que lo ha creado no lo nota, porque piensa que eso que ha creado la máquina está mejor que lo que hace un humano promedio, pero se sigue notando. No sé cuándo dejará de notarse, o si lo hará algún día, lo que sé es que sigo viendo una falta terrible de criterio estético en lo que recibo. Hay una peli, El Brutalista, no sé si la has visto. En una escena, se ve al arquitecto principal de un proyecto al que le han puesto a otro arquitecto a recortar los costes de la obra. Propone rebajar la altura nosécuántos metros y el arquitecto, el artista, le mira y le suelta: Todo lo feo, todo lo malo y todo lo estúpido es culpa tuya. Pero, sobre todo: todo lo feo es culpa tuya. A la gente le suele dar igual aumentar la fealdad en el mundo. Al menos cuando presenta un informe, un Excel o un PowerPoint. Incluso cuando usa un CRM molón que genera informes chulísimos, he visto a gente pillar esos informes preciosos, proporcionados, con colores que casan, hacer captura de pantalla y meterlos en otro documento de mierda, feo, sin sentido de la proporción, horrible. Y dirás, ¿qué más da? Bueno, a nadie la gusta caminar por un mundo feo, pudiendo caminar por otro hermoso. No te imagino diciéndole a tu pareja que váis a poner unas cortinas de tela de saco en el salón, que total es tela y hacen su función. O que la mesa del comedor la podéis montar con cuatro palés rescatados de una obra en la que sobresalgan los clavos de la madera. Voy a la promesa del asunto. Vete al museo más cercano a tu casa, paga la entrada y quédate una mañana observando la belleza. Si cerca de tu casa no hay un museo decente, paga un viaje a una ciudad respetable cercana y te vas al puto museo. Si vives en España, tienes suerte, estoy seguro de que cerca de ti, tienes opciones bastante potentes. Un museo de arte, claro, el museo de la pipa de calabaza no me sirve. Vas y miras. Si, a pesar de todo, encuentras una excusa para no ir, los principales museos del mundo ofrecen recorridos online gratuitos. Si no aprendes es porque no quieres. Y, si no quieres, recuerda: Todo lo feo, todo lo malo y todo lo estúpido es culpa tuya. Pero, sobre todo: todo lo feo es culpa tuya. Jorge - Head of Beauty Things Comparte por ahí Compartir
¿Has conocido a algún Head of Lo Flipas? ¿No? Venga, seguro que sí. Son esos perfiles con una personalidad magnética y con capacidad para lanzar a un abismo a un departamento entero o a media empresa a base de meterse en jardines. Jardines llenos de flores más raras que los campos de amapola de El Mago de Oz. He conocido a muchos de estos y me sigue sorprendiendo su capacidad de sobrevivir hasta que la lían de tal manera que acaban saliendo acompañados por un par de seguratas, una banda de yakuzas molones como los de Spiderman y la Patrulla Canina. Luego terminan encontrando un nuevo lugar en el que prosperar. No te hablo de esta gente para criticarles. Te hablo para que te des cuenta de lo que transmiten. Esta gente no es racional a ratos, son putoflipaos 24x7, lo que pasa es que actúan como los mosquitos: inoculan un anestésico a los CEOs y Head of Movidas. Llámalo visión, llámalo pasión. Hablan de cosas grandes. Muy grandes. De llevarlo todo más lejos, más rápido, con más impacto. Te pongo un ejemplo. Una empresa para la que trabaja aspiraba a generar 100M de lereles. Un flipado de estos dijo que por qué no 200. Los managers escuchábamos alucinando, esto, a ver, andamos ya que no podemos con la vida, ¿cómo coño me dices que vamos a pasar de 40 a 200 sin ampliar plantilla, oferta o modelo de negocio EN UNA PUTA EMPRESA DE SERVICIOS en la que se intercambia tiempo por dinero? Pues nada. 200 millones. Porque yo lo valgo. Lo que te decía. Si quieres prosperar, ilusiona a la gente. No hay nada más poderoso que la ilusión. No te putoflipes y no tendrás que salir huyendo. Ese es el consejito de hoy. Jorge - Head of Putofliping Comparte por ahí Compartir
Como profesional molón que eres, seguro que alguna vez has fantaseado con la idea de publicar en LinkedIn, hacerte viral y tener miles de oportunidades profesionales del tirón. Verás, LinkedIn es al mundo profesional lo que las pelis porno al amor. Si ves una peli porno, creerás que la mayoría de profesionales de la fontanería son mujeres y que, tras arreglar ese grifo que gotea, se desprenderán de su ropa y agarrán a su cliente de los pelos de la nuca mientras le meten la lengua hasta la garganta. Claro, luego llamas al fontanero, viene un tipo cincuentón que huele a tubería rancia y piensas que quizá esa peli exageraba la realidad. Solo un pelín. Pues así es LinkedIn. Un lugar donde todo el mundo miente. No te voy a decir que no uses la red, faltaría más. Anda que no me he echado yo risas leyendo comentarios idiotas en esa red. Pero no la uses pensando que te vas a convertir en un referente y te van a llover ofertas. Puede pasar, ojo. Pero no es fácil. Así que, si te animas, aquí van unos consejos para ponértelo más fácil. Escribe para niños de quinto de primaria. Lo primero, entiende que es una red social, no te van a dar un premio a la mejor prosa corporativa, no es TikTok, pero la gente no tiene tiempo de analizar tu titular lleno de neolengua corporativa. O escribe para frikis. Ya, que esto choca con lo anterior. Bueno, yo te digo lo que funciona: una publicación que solo entienden los iniciados, obtusa para el resto de la humanidad, es una estupenda manera de conseguir impacto de esa gente rarita que se siente mal por se diferente. Sé performativo. Si defiendes una tesis, ponte un poco personaje y llévala al extremo, la red no es para tibios, recuerda, la gente no tiene tiempo y apreciará más la radicalidad de tu mensaje que las complejas implicaciones y sutilezas de la realidad. No intentes quedar bien con todo el mundo, total, si no lo vas a conseguir, mejor ponte radical y que te odien de una. Habla de lo que te dé la gana. No tienes por qué hablar solo de tu empresa, tu negocio o tu especialidad, a la gente le encanta el salseo y el cotilleo. Si te animas a publicar, publica. Lo de que la constancia te traerá visualizaciones es mentira. Pero la no constancia te va a llevar a la irrelevancia. Si quieres usar la red, hazlo, aunque no te apetezca, aunque no tengas nada que contar. Las ideas vienen con la práctica, no con la iluminación mistérica. Y esto es todo. Ya me dirás qué tal te va. Jorge - Head of Social Networking Comparte por ahí Compartir
Ayer nos juntamos seis personas para hablar de desarrollo profesional, cambio de empleo y esas cosas. No tenía una expectativa clara sobre lo que íbamos a tratar, pero me encontré con historias separadas en el tiempo y la distancia, pero con muchos elementos comunes. Trayectorias profesionales muy sólidas. Habilidades de gestión. Y mucha incertidumbre por el futuro. Así que estuvimos durante dos horas hablando sobre cómo manejar esa incertidumbre. Hubo personas que contaron situaciones duras. Muy duras. Y eso fue algo que me sigue sorprendiendo, cómo las personas nos abrimos a contar nuestra situación si encontramos un espacio seguro. Así que lo de ayer tuvo bastante de catarsis. De apoyo. De dibujar un futuro mucho más luminoso. Te cuento algunas de las lecciones que saco de todo este proceso que llevo montando hace un par de semanas: No llené el cupo… y menos mal. Cuando repita esto, voy a mantener grupos pequeños para dar espacio a todo el mundo, más de 6 personas hubiera sido un desastre. Quizá tenga que cambiar el foco. Pensaba que mi público objetivo son jóvenes tiburoncitos que quieren abrirse paso a mordiscos en la pirámide corporativa, ese tipo de perfil está guay para las mentorías, pero estas sesiones de mejora de empleo tienen mucho impacto para el talento senior, supongo que porque nos cae más lejos lo de tener que reinventarnos. Tengo que crear un capítulo específico sobre reubicación para ese talento senior. Hoy no tengo nada más que contarte, todavía estoy lleno de sensaciones superpositivas y espero que esto me dure todo el finde. Un abrazo! Jorge - Head of Inconditional Love
¿Lideras equipos? ¿Sí? ¿Todavía no? ¿Ni de coña? Como toda actividad humana, el liderazgo tiene una importante parte de ego. Siendo una actividad en la que además le dices a la gente lo que tiene que hacer, hay ego x10. Ah, que ya hay alguien molesto porque cree el rollo ese de LinkedIn de que un líder de verdad no impone, inspira. Venga, toma tu piruleta de fresa ácida y no estorbes. Como te decía, los líderes tienen ego a rabiar. Y además creen que son buenas personas aunque sean tremendos hijoeputas. Mira si no Pablo Escobar. ¿Tú crees que se creía a sí mismo malvado? El tipo tenía una familia a la que amaba, gente a la que ayudaba donde el estado no llegaba… Fijo que se miraba al espejo y se derretía de gusto. Liderar no te hace virtuoso. Esa es la cruda verdad. Puedes ser un líder estupendo y un grandioso criminal. Alejandro Magno, Napoleón Bonaparte, Juana de Arco, Gengis Khan, Leticia Sabater… Todos personajes que pasaron a la historia por dirigir a las masas, conquistar territorios. Asesinos, criminales, genocidas es lo que eran. Leti no. Ella sólo nos trajo la Salchipapa y su buen rollo. Así que, tirando de filosofía de primero de sobrecito de café, te diré, como diría el Tío Ben lo de “quien tiene un gran poder, tiene una gran responsabilidad”. Si lideras, apunta estos 7 consejos: Enseña a otros a hacer lo que tú haces. El legado es lo único que quedará de ti antes de que te des cuenta. Entiende que eres humano y te vas a equivocar, deja el miedo a reconocer un error aparcado, eso no te enseña nada a ti. Repara tus errores. A veces no podrás, pero tú inténtalo. No decidas con las tripas, tómate el tiempo de entender por qué un camino es mejor que otro. Pero escucha tu instinto, llevas años entrenándolo y está pensado para salvarte la vida. No te conoces a ti mismo hasta que no vivas una sitaución jodida. Cuando te toque, aprovecha para aprender como un cabrón, porque saber manejar a tu bestia interior es lo que distingue a los grandes líderes. Estate atento si dejas de sentir amor por la gente a la que diriges. El camino del liderazgo es una puerta abierta a la sociopatía. Liderar es un privilegio. No lo manches. Jorge - Head of Movidas Comparte por ahí Compartir
Mañana recibiré un correo de alguien que se quiso apuntar al evento y se le pasó. Ese era el chiste. En 1 hora cierro. Si estás pensando en cambiar de empresa y eres mando intermedio o directivo, echa un ojo a esto: El evento de mañana a las 19h Quedan 4 plazas. Si se llenan, estupendo. Si no, mejor para los que van a venir. Mañana vuelta a la normalidad. Jorge - Head of Everything
Seré breve, hoy a las 19:00 cierro el acceso al taller de mañana. Si todavía estás pensando si es para ti, Lee esto No sé por qué nos torturamos los humanos. Sé que hay alguien ahora mismo pensando si se viene o si no se viene. Pues no sé, ayer estuve de turismo en un bazar de estos de todo a euro y tenían un juego de los barquitos a 20 euros. Lo de mañana cuesta más barato que tres jueguitos para tu sobrino de los que pillas en el chino de la esquina. Más barato que medio depósito de gasolina. Lo que tengo claro es que, dentro de unos meses, si repito el evento, acceder será mucho más caro. No un poco, no. Mucho más. En ese periodo, los que vengan mañana habrán puesto en marcha su plan de acción. Algunos habrán hecho entrevistas, a otros los habrán fichado. ¿Mérito mío? No. Mérito suyo. Yo no puedo hacer como los padres modernos que van con sus chiquillos a reclamar notas a la universidad o se plantan a su lado en las entrevistas de trabajo. Ni puedo, ni quiero. Yo lo que te voy a dar son las herramientas. El camino lo tienes que recorrer tú. Así es mucho más satisfactorio para todos. Te lo digo por penúltima vez: si te quieres apuntar, es ahora. Mañana será tarde. No prosperas porque no haces ni el huevo Jorge - Head of Movidas
Si estás buscando trabajo o crees que vas a estarlo a medio plazo, ten clara una cosa: lo que necesitas es certidumbre. No necesitas pasarte siete días pensando qué vas a hacer, quince más haciendo el tonto en redes profesionales o mandando curriculums al azar, para acabar de nuevo en el punto de salida totalmente frustrado. Mi consejo gratis: escribe un plan. Tenlo a mano y síguelo. No improvises, pero ajusta cuando veas que algo no funciona o que has dado en el clavo. No te apartes del plan, porque vas a gastar mucha energía improvisando o innovando. Es mejor seguir un mal plan que ser un puto crack sin plan. Yo en el evento del jueves te voy a dar un plan ya hecho, con ejercicios para que sepas lo que vale tu perfil profesional (el salario al que puedes aspirar), qué palancas tienes que activar y en qué orden. Ya está. Lo del jueves no es ni más ni menos. Por si te parece poco, te diré que yo he vendido y ejecutado proyectos para hacer planes para empresas, con su business case y sus movidas diagramas de Gantt, por casi cien mil euros. Te lo digo por si lo de los 55 pavos te parece mucho. Toda la info en el botón. Mañana se acaba el plazo a las 19:00 Jorge - Head of Movidas
No sé si contarte esto. Esa es mi duda. Que no sé si contarte lo que te voy a contar, porque te voy a poner los dientes largos. Cómo no voy a saber, claro que lo sé. Te lo cuento ya. Mira, estos días estoy currando como un cabrón en lo del evento del jueves, estoy dándole vueltas a un librito que es la hostia, con herramientas y ejercicios muy pro para que sepas de verdad cómo dirigir tus pasos y no pierdas el tiempo con cosas que se pueden resolver en media tarde. Porque el problema de la mayoría de la gente es que se pierde en detalles. Investiga siete millones de cosas y no hace lo que tiene que hacer. Así que te lo pongo fácil, te digo paso a paso qué hacer en cada etapa. El jueves me voy a poner faltón. Me plantaré delante de ti y te contaré eso que ya tendrás entre tus manos, pero con aspavientos y espumarajos. Porque sé que la gente lo hace mal. Mira, el problema de los que buscan trabajo es como el de la gente que busca pareja. Que lo hacen por una App y acaban emparejados con el primero que les da cariño. Así no se puede. Lo que yo tengo para ti es un método que te va a dar criterio y los pasos correctos para cambiar y para hacerlo con garantías de que no pilles con el primero que te lance miraditas de cachorro abandonado. ¿Tienes 55 lereles y hueco este jueves a las 19h? Pues pasa por aquí y formalizamos el trato: No prosperas porque vas sin método Jorge - Head of Movidas
Mira, sé que lees estos correos con una mezcla entre curiosidad, cansancio y mosqueo. Curiosidad genuina por saber cómo me va, si se apunta gente, si irá bien… Curiosidad sana de alguien que lleva tiempo al otro lado, esto del jueves no es para ti, pero me tienes simpatía a pesar de que soy un señor mayor sarcástico y me deseas lo mejor. Luego está el que está ya hasta la puchaina de estos correos y quiere volver a leer lo de siempre, esa mezcla entre ingenio y resquemor, supongo que esa gente me imagina como un tipo desgastado por la vida poniendo banda sonora al piano al sótano de bar clandestino a las cinco de la mañana, con olor a tabaco y a zotal. Ya sabes, esos correos son algo que no te termina de convencer y a la vez no puedes dejar. Y luego está el del mosqueo. El que cree que lo del jueves no le va a aportar porque, total, no le voy a contar nada nuevo que no sepa. Pero, ¿y si yo sé algo importante? ¿Cómo se vive la vida atrapado por el FOMO? Te escribo tarde porque he estado currando en lo del jueves. Va a ser la hostia. He estado repasando literatura y… bueno, que si la teoría de los tres círculos y no sé qué del erizo… Que tienes que conectar tu propósito con el de tu futura empresa, porque, si no, a la larga, te desgastas. Claro, el propósito de todo ser humano es caminar por pasillos enmoquetados. En fin, hay mucho iluminado vendiendo por ahí la idea de que tienes que aspirar convertirte en el mejor del mundo en lo tuyo para encontrar un curro de impacto. La realidad es que los humanos actuamos como humanos. Que está guay ser aspiracional, pero que si quieres cambiar de trabajo, tienes que entender rápido qué pasos debes dar y ponerte en acción. Yo tengo un guion. Va por 65 páginas y subiendo. Con ejercicios, prompts y movidas. Y de eso va lo del jueves. Pim-pam y a trabajar. Si me deseas lo mejor, gracias, te quiero igual. Si estás ya cansado, tranqui, queda poco. Si te lo estás pensando… son 55€, gastas más energía dándole vueltas. Pasa por el botón, anda Empieza tu cambio profesional Jorge - Head of Great Decisions
Llevo una semana intensita, llega el fin de semana y sigo liado preparando lo del jueves… En fin, hoy seré breve: te voy a contar cómo va esto del camino de líder para que lo tengas claro. Nadie te va a poner a dirigir nada si no tienes experiencia, a no ser que te lo montes por tu cuenta y seas tú el que parta el bacalao porque la empresa es tuya. Así que tus primeros años no vas a estar al frente de nada. Luego serás reconocido como especialista. Si lo haces bien, hasta podrás ser un referente, en ese incómodo momento se te plantea un dilema, ¿te quedas como especialista o cambias? Puedes cambiar de especialidad, pero la mayoría de la gente se queda como está. La otra opción es crecer hacia arriba. Aquí hay un poco de todo, personas que son ascendidas porque, como son buenos especialistas, serán buenos dirigiendo especialistas (spoiler: los grandes especialistas suelen ser pésimos directores porque no tienen paciencia con los que no destacan por su pericia técnica). Otras personas son ascendidas porque alguien cree que lo harán bien. Un tercer grupo recibe asesoramiento y formación. Tú estás en ese grupo. Sigo. Cuando ya gestionas, pasas una temporada bastante jodida, porque sigues pegado a lo que hacías pero con nuevas responsabilidades. Todos hemos pasado por ahí, lo que tienes que hacer es como los cohetes: orbitar en torno a la Luna o Marte para pillar impulso y salir hacia Júpiter. Si no has pillado el símil, da igual, otro día te lo cuento, vamos que voy a mil y ya he pillado impulso. Va a llegar un momento, créeme, va a llegar, en el que o creces hacia arriba en tu empresa o te estancas p’a siempre. Puede que estés ya ahí. Si te estancas, vas a creer que es temporal. Que ya pasará. Que te van a dar la oportunidad. No lo harán. Van a meter a alguien de fuera. Y peor: va a ser alguien más joven, con más contactos, más atractivo y más gilipollas que tú. Alguien que no tiene ni idea de la vida corporativa en tu empresa, pero al que todo el puto mundo le hace la ola. El motivo de por qué esto pasa te lo contaré el jueves en el directo, recuérdamelo si me despisto y se me olvida. Pero, ¿sabes qué? Que tú podrías ser ese alguien más joven, con más contactos, más atractivo y más gilipollas a ojos de otros. Tú podrías ser el que dé el salto y progrese en mejores tierras. Tengo un mapa para ti. Lo activas si vienes el jueves 17 al directo a las 19h. El mapa de tu nuevo cargo como HoM Jorge - Head of Movidas
Hace unos años todo se fue a la mierda en mi trabajo. En el lapso de 15 minutos pasé de gestionar una cuenta de casi dos millones de euros y un equipo de 12 personas a copiar datos de una web a un excel. En realidad no fue tan abrupto el cambio. Lo del Excel tardó en llegar unas semanas. Pero en 15 minutos pasé de ser un Head of Movidas a… una especie de fantasma sin ocupación definida. Lo gracioso es que me quedé solo con lo malo. Ya sabes, gestionar tiene una parte luminosa y otra sacada de Mordor. Está eso de desarrollar al equipo, hacerlo crecer, hablar con clientes y diseñar servicios que encajen con su necesidad, participar en reuniones molonas de esas donde la gente se da abracitos unos a otros. Y luego está la parte chunguer. Emitir facturas, resolver marrones, lidiar con problemas, que otros dirijan pero te pregunten constantemente a ti porque eres el que tiene todo el histórico. Fueron unos meses jodidos. Llegó una reorganización y se repartieron los puestos de responsabilidad, como si fueran cartas Pokémon. Yo ahí no veía sitio para mí. Lo hablé con todo el mundo. No habéis dejado sitio para mí. Hubo quien me dijo que sí, que lo buscábamos. Habla con X, me dijo Y. ¿Has hablado con Y?, me preguntó X. No sé si has estado en esa situación. Espero que no lo estés nunca. La gente te dice que sí, que cuentan contigo. ¿Me queréis decir de una puta vez para qué contáis conmigo? Hablé con el capo supremo. Éste sí fue claro. Yo le dije que ahí no tenía sitio y que me estaban puteando para que me fuera. Literalmente le dije que parecía que me estaban iluminando con neones la puerta de salida. Él me dijo que no me iban a despedir, que entendía que me quisiera ir, pero que no había acuerdo posible y que, mientras estuviera allí, esperaba de mí el 100%. Te acabo de decir que estoy jodido porque me ninguneáis y me pides el 100%. Bravo. No sé si te has planteado cómo es buscar empleo cuando estás anímicamente en la mierda. Porque no es fácil. Te sientes inútil, no sabes a quién llamar, ni qué hacer. Te cuesta cada pequeño pasito. Yo salí de ahí, me fui a un trabajo con condiciones mucho mejores y fue por hacer varias cosas bien. Algunas las hice bien porque me preparé. Otras fueron fruto de la suerte y hasta meses después no me di cuenta. Me obsesioné con aquello. Con lo que pasó para pasar de una ciénaga a un mundo mucho más grande del que conocía. Resulta que la mayoría de la gente no se prepara para una situación así. Tú crees que no te va a pasar. Pero la vida tiene otros planes. Por eso escribí un libro que te da una guía paso a paso de lo que tienes que hacer para encontrar un empleo si eres directivo. El año pasado lo compartí con algunos suscriptores y tuvo bastante éxito. Ahora lo he actualizado. Más de 60 páginas con un plan. Ojo, leer te da paz. Yo te quiero dar guerra. Porque si solo te llevas un libro, no vas a mover el culo. Así que el próximo jueves 17 tienes una cita conmigo. Si te apuntas, te contaré lo que yo haría hoy para encontrar un trabajo. Te lo contaré de tal forma que vas a pensar que eres idiota por no haberte preocupado de construir una carrera profesional que incluya un plan de escape. Así que, dale al botón y entérate de cómo, cuándo y qué te llevas: No prosperas porque no haces ni el huevo Una cosa más: es mejor si sabes cómo actuar cuando estás bien y no hundido en un pozo. Jorge - Head of Resurrection
Ayer hice una publi en LinkedIn de las mías contando lo que no hay que hacer en un proceso de selección. Dice así: Ya, el meme es la hostia. Pues me contesta un tipo: Muy de acuerdo en que LinkedIn es una red social, eso lo veremos el día 17 a las 19h. Pero fíjate en lo que he subrayado. Porque en el fondo, dice otra cosa. Que no puedes dedicar horas a encontrar un trabajo. O a encontrar uno mejor que el actual. Claro, es mejor no dedicar ni un minuto, pensar que las cosas van a ocurrir por arte de magia. Que, en ese congreso de máquina-herramienta de la semana que viene, ese en el que estás en una esquina haciendo como que contestas un correo desde el móvil con tal de no hablar con la gente, se va a quedar una tipa mirándote a lo lejos y tú flipando y mirando a izquierda y derecha y la tipa que camina hacia ti, mirándote fíjamente, y tú tragando saliva, pensando, qué querrá esta, y ella cada vez más decidida hasta que queda frente a ti y te dice, “eres el Head of Marketing que necesitamos para mi empresa”. Así que, si no tienes tiempo, cómpralo. Por 55 € te cuento el jueves 17 cómo enfrentar un cambio profesional siendo mando intermedio o directivo. Si no tienes 55 € para invertir, puedes leer libros, hacer entrevistas, postear en LinkedIn, cagarla y dedicarle tiempo. Bastante tiempo. O puedes hacer lo que, en el fondo, creo que justifica el nota que me ha respondido. Nada. Quedarte como estás y pensar que la vida está muy difícil, que no es el momento, que afuera hace mucho frío. Que no merece la pena. Que con ponerse el circulito verde cuando te echen, ya estaría. Pero, vamos, que no te van a echar. ¿No? Mira, mi propuesta es clara. Pinchas en el botón naranja y te apuntas a una sesión en la que te digo cómo conducir un proceso de búsqueda de empleo para un directivo. Si te apuntas hoy antes de las 19:00, te llevas un bonus, cómo entender realmente las palabras de tu interlocutor en una entrevista de trabajo. En cuatro horitas, ese recurso desaparece para siempre. Día 17 de septiembre, 2h para ti, primero charla y luego preguntas y collejas. El tiempo vuela. ¿Te vienes o pasas? Mueve el culo! Jorge - Head of Violent Opinions
¿Te acuerdas de Santa Bárbara? De la telenovela, digo. Canelita fina. No creo que te acuerdes de Santa Bárbara, porque coincidió con mi adolescencia y de eso hace ya 250 años. Venga, dejo la coña, hay un dicho, un refrán, lo que pasa es que la gente ha olvidado los refranes, dice así: nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena. Santa Bárbara es la patrona de los truenos, las tormentas y los rayos porque, según la leyenda, un rayo fulminó a su propio padre tras decapitarla por convertirse al cristianismo. Uh, qué cosas tiene la tradición católica, ¿eh? La venganza divina hecha milagro y luego santidad. El caso es que sí, Santa Bárbara es la patrona de los truenos y el refrán viene al caso porque, hasta que no pasa algo malo, nadie se acuerda de los problemas. Te voy a contar una historia. He conocido a mucho directivo que, después de dejar su empresa, ha terminado de consultor. Nada que objetar, eh, aprovechas tu conocimiento, cobras tarifas de experto y es un trabajo bastante divertido. El problema viene con los directivos que se quedan con la idea de que siguen siendo directivos. Los que no han tenido más remedio que aceptar ese trabajo porque, oye, hay que comer. Recuerdo especialmente a uno, un tipo que había sido director de no sé qué movidas, de los de salario de cien mil euros para arriba y allí estaba, trabajando codo con codo con varios consultores con salarios de 30 mil pavinis. El tipo estaba amargado. Desapareció un tiempo después y me lo encontré a los meses tomando un tren. El tío estaba bastante contento. Al final había conseguido recolocarse de director de nuevo. Básicamente hizo lo que te recomiendo hacer en el capítulo 2 del libro que recibirás si te apuntas al taller de la semana que viene. Eso, y tener en cuenta lo que dice el capítulo 1. Éste sí que se acordó de Santa Bárbara y actuó con un plan. Todo esto lo contaré la semana que viene. A los que se hayan apuntado, claro. La info, dándole al botón. Cambia la forma de buscar trabajo ya Ah, esta tarde a las 19:00, si no has entrado, te pierdes el bonus. Un audio con mi melodiosa voz en el que te cuento cómo interpretar lo que te dice la persona que te está entrevistando. Te lo recordaré esta tarde, que te veo despistado. A las 19:00h hora de Madrid. Luego, se perderá para siempre como lágrimas en la lluvia. Jorge - Head of Mistery
Solo hay tres motivos por los que te van a contratar y ninguno es porque aportes conocimiento, expertise, o gestiones de puta madre. Ni uno. El bonus que recibirán mañana los que se apunten al taller sobre cómo actuar para cambiar de trabajo si eres directivo, va de esto. De los tres motivos que hay detrás de una contratación. Y de lo que tienes que observar de cada uno de tus interlocutores para entenderlo. Los tres motivos los contaré en el taller, no te agobies. Cómo interpretar los mensajes de tus interlocutores y cómo traducir sus palabras y sus gestos a cada uno de esos tres motivos, no. Y el truco para conseguir que la gente desvele sus motivos. Tenlo claro, cuando estés en la entrevista delante de la persona que te va a contratar, te dirá una cosa. Estará pensando otra. Esto es así porque tus interlocutores son humanos y hacen cosas de humanos, no les culpes, no pueden evitar comportarse como se comportan y mentirte en tu cara. Cuando recibas el bonus, se hará la luz. Y verás que cuando te decían eso de “bueno, cuando ya estés incorporado al puesto y hagas xxx”, no tenían intención de llamarte. No te llamaron. ¿Verdad? Pues igual necesitas el bonus. Aviso, sólo lo reciben los que están apuntados ya al taller. Mañana a las 19:00 se cierra el bonus. Si te apuntas antes, lo recibes. Si te apuntas después, olvídate. Te apuntas en el botón Cambia de trabajo con método Jorge - Head of Motivation
La gente cree que buscar trabajo es una cosa sencilla. Que vale con publicar por ahí y les van a llover ofertas, pobrecicos. Que sus contactos se van a volver locos hasta encontrarles un puesto. Ahora estarás pensando que esto que te estoy contando le pasa a los juniors, a los que acaban de aterrizar en un puesto. No, hablo de otra gente. Ya sabes. Esa gente que es directora de no sé qué o Head of Living la Vida Loca y que, de repente, te plantan en LinkedIn este mensaje: A ver. Una persona que se define como Headhunter y Senior Recruiter, va a LinkedIn, se pone el circulico verde y publica que está “en búsqueda activa” (porque, claro, hay búsqueda pasiva), en lo que está interesada y en qué tipo de trabajo y disponibilidad tiene. No sé si eres consciente de lo que transmite este mensaje, te lo traduzco: Hola, no te conozco porque no sé quién eres, pero te pongo un mensaje genérico que ha creado LinkedIn para mí a partir de una plantilla para informarte de que estoy sin trabajo, que si acaso por casualidad sabes de algo, porfa haz mi curro y dile al que sea que estoy aquí. Yo quiero… A mí me interesa… Puedo empezar ya (porque estoy en paro). Comparte esto, porfa, porfa, porfa, acuérdate de mí, aunque voy a publicar esto una vez y no vas a saber de mí en tres años. Entonces, si alguien que es experto en colocar a directivos en compañías hace esto, creo que es muy necesario un taller para aclararte que, buscar trabajo así, es una puta mierda muy gorda. Te apuntas en el botón de abajo. Empieza a buscar con método Jorge - Head of Hostias de Realidad como Panes
Hoy vuelvo a hablar de física, que es un tema que sé que te gusta, malandrín. ¿Sabes qué es el tiempo? ¿Sí? Joder, qué listo eres, los físicos no lo tienen tan claro. Verás, en las leyes que rigen el universo, no parece que exista algo llamado tiempo en el sentido que lo concebimos los humanos, rollo, esto es parte del pasado, esto del presente y esto todavía no ha ocurrido. En las ecuaciones físicas no aparece por ningún lado ese concepto. A ver, aparece cuando queremos saber dónde estará un objeto en un determinado momento, pero no existe una flecha fundamental que distinga el pasado del futuro. Es decir, podemos anticipar un eclipse porque sabemos cómo orbitan los planetas, pero en esas ecuaciones no existe realmente eso que llamamos presente, pasado y futuro. Todo podría suceder al revés y sería perfectamente coherente. En toda la física no aparece el tiempo con esa concepción humana. Excepto en la aburridísima y matadora termodinámica y, especialmente, en su segunda ley. La que dice que la entropía de un sistema aislado aumenta. La entropía es una fumada muy gorda que mide el desorden de un sistema. Vale, me pongo más riguroso, la entropía dice cuántas configuraciones microscópicas son compatibles con el estado macroscópico que observamos. ¿A que te quedas igual? Pues llamémosle desorden. Así que tenemos que en la física, la única rama que parece indicar que hay algo llamado pasado y algo llamado futuro es una ley que dice que la entropía tiende a aumentar. En tu empresa también aumenta la entropía. Ya sabes, tú entras, te prometen una cosa en rrhh, luego todo es jaja-jiji y, al cabo de dos años la ilusión inicial se ha transformado en una especie de apatía consciente. Luego llegan los roces y, finalmente, la falta de expectativas. La entropía se puede revertir localmente. Es decir, no todo el mundo en la empresa se acaba sintiendo así. Pero, estadísticamente, si nada cambia, la entropía corporativa aumentará. Si ves que la entropía a tu alrededor es insoportable, tengo algo para ti. Escapa de un trabajo insoportable Se están llenando las plazas, es lo que tiene el número de asistentes, que es como la entropía: aumenta, no disminuye. Nunca. Si te lo estás pensando, no tardes mucho, por si acaso. Jorge - Head of Entropy