All articles

En la vida hay momento para las cosas importantes y momentos en los que no pasa nada. Eso lo ha reflejado el arte siempre. En teatro, tienes la obra principal y los entremeses. En arte, el cuadro importante y los estudios. En literatura, tienes En busca del tiempo perdido. Los siete libros. Es bromi, Proust y yo tenemos esta coña interna. En el mundo niusletero, tienes correos como este. Una cosa que te tiene entretenida un rato, que te saca una sonrisilla, pero que no te va a cambiar la vida. Y dirás, si no tienes nada que decir, ¿pá qué me escribes? Dilo con acento de reaggetonero, como Bad Bunny, que tiene más gracia. Mi amol, si no tieneh n’a que desil, p’a qué mehclibeh? Pues por el apego, chati. Porque tú y yo tenemos esta relación que se basa en el apego. Tú lees esto, que debería salir por la mañana pero llevo meses que lo envío a las tantas, te acuerdas de mí, te ríes y te sientes acompañado. Así que el consejo de hoy es simple. No, no va de pronunciarlo todo como si vivieras en Puelto Rico. Va de hablar con la gente. De escucharles, de escribirles, de estar atento a las personas. La herramienta más poderosa del liderazgo es esa. Que no te convenzan de lo contrario. Jorge - Head of Unforgettable Ideas Comparte por ahí Compartir

Aug 31, 2026

El otro día tuve cena con unos amigos recientes, gente con la que estoy en esa fase de discovery, que se dice ahora en los negocios B2B. Entre plato y plato, un tipo me contó su método para progresar profesionalmente. Algo que he leído mil veces por ahí y he visto en ejecución muy pocas. No es sexy, no es rápido y no es fácil, pero eficaz… eficaz es un rato. Consiste en lo siguiente. Vas al tipo que más cobra en tu equipo de trabajo y le dices, oye, ¿cómo has aprendido a hacer eso? Y le dejas que te cuente. Te pegas a su lado. Preguntas. Practicas. Y aprendes. En unos meses, eres el tipo que más cobra en tu equipo de trabajo. Obviamente si eres celador de un hospital y le preguntas al neurocirujano, te va a hablar de títulos médicos y de colegiarte, no vale para el 100% de los casos. Pero sí para el 80%. O el 50, me da igual. El tipo que me lo contó trabaja en un sector con mucha, mucha demanda. Hoy puede cobrar lo que pida. Me puso ejemplos, cuando viene un cliente y está petado de trabajo pide un 50% más para disuadir al cliente. Y ni por esas. Eh, un tipo con la EGB. Vamos, cero formación. Cero capacitación inicial. Empezó en su trabajo, aprendió el oficio, fue preguntando, preguntando, hasta que llegó a gestionar un equipo. No sé si le has preguntado al tipo que más cobra de tu entorno cómo lo ha hecho, pero oye, por probar. Lo que está claro es que si te quedas en una esquina esperando a que alguien te llame para salir a gestionar, lo llevas crudo. Así que, ya sabes. Pregunta. Te pegas al tipo o la tipa. Aprendes. Y copias. Si un tipo con la EGB pudo, tú con mil títulos, ¿no vas a ser capaz? Jorge - Head of Movidas Comparte por ahí Compartir

Aug 30, 2026

Cuando tengas 65 años y estés apunto de jub… Empiezo de nuevo. Cuando tengas 72 años y estés apunto de jubilarte, ¿habrás hecho todo lo que te propusiste? ¿Has trabajado en proyectos interesantes? ¿Con gente de talento? ¿Cobrando lo que merecías? ¿Has dicho que no a tu jefe? ¿Cuántas veces? ¿Has dejado un curro de mierda antes de que te destroce el alma y se te haya quedado fija la mirada de los mil metros, como a los ex-combatientes de Vietnam? ¿No? La culpa es del apego. No miedo, apego. Te quedas en los sitios porque, total, ni tan mal. Que fuera hace mucho frío. Total, la gente es maja. Y puedes trabajar desde casa un par de días a la semana. No pagan mal. No del todo. Aunque, como se joda la lavadora este mes que hay que pagar los libros de los críos, jodido. Además, seguro que el año que viene te ascienden. Seguro. El año pasado no tocó porque, bueno, porque también hay que incorporar gente de fuera de vez en cuando y ese nuevo manager no es tan cantamañanas como parece, seguro que puedes aprender de él. Pero bueno, si al final no pasa, te va a joder, pero bueno. Igual te quedas. Total, ni tan mal. Si es tu caso, mi consejo más sincero: el mundo ahí fuera es enorme. De verdad, ahora crees que no, que no puedes dejar el sector, a tu jefe, tu empresa, tu cubículo, el ficus del pasillo. Si no quieres cambiar, no lo hagas. Pero deja de ponerte excusas de mierda. Jorge - Head of Movidas Comparte por ahí Compartir

Aug 29, 2026

Dicen los gurús de la escritura persuasiva que hay que escribir para que te entienda todo el mundo. A mí me gusta escribir con muchas esdrújulas. Adlátere - Persona que acompaña habitualmente a otra. La palabra adlátere surge por deformación de la locución latina a latere 'al lado'. Pero no hemos venido hoy aquí a hablar del lenguaje ni de mis preferencias sobre el léxico, la gramática o el sexo tántrico. Hoy te voy a contar una cosa que me ha dejado jodido. Verás, yo en LinkedIn hago el tonto para conseguir suscriptores. Publico cosas polémicas, la gente me ve, me pide conectar, por lo que sea y entonces yo les mando un mensajito y les digo que me respondan, que luego les aceptaré y que les recomendaré venir aquí. Bueno, eso hacía. Porque ya no se puede. En realidad esa era una funcionalidad bastante escondida que supongo que no se usaba mucho, pero a mí me servía. La gente en redes se ofende si te pide conectar sin mensaje previo ni nada y, al aceptar, le pides que se apunte a tu nius. Oh, es superofensivo que me vendas sin conocernos. Vale, quizá sí, pero eres tú el que me ha pedido conectar a mí, no al revés. No sé cuánta gente ha llegado hasta aquí por esa vía, si eres uno de esos, guíñame un ojo ahora mismo. Así que ese camino, grande o pequeño, está cerrado. Te parecerá una gilipollez, pero eso te va a pasar en tu trabajo. Te vas a especializar en algo y un día, de repente, ¡puf! Va a desaparecer. Puede ser porque llegue una tecnología que haga inútil esa tarea. O porque cambies de departamento. Porque, de pronto, hay un cambio normativo y eso que hacías de una manera ahora es ilegal. Puede ser por muchas cosas. Pero llegará. Es inevitable. Cuando llegue ese día, mejor si te pilla preparado. Yo ya llevaba hace tiempo pensando en no aceptar más solicitudes de LinkedIn, una red que cada día da más grima porque se llena de indeseables como yo. Así que publiqué un mensaje. Dije que no aceptaba más solicitudes. 21 personas me pidieron conectar ese día. No he admitido a ninguna. Lo que haces hoy tiene fecha de caducidad, ten un plan B preparado y no pierdas mucho tiempo en sentir nostalgia. Bien mirado, tan jodido no estoy. Jorge - Head of Future Solutions Comparte por ahí. Compartir

Aug 28, 2026

Trabajo con técnicos que saben mucho desde hace 25 años. Yo fui un técnico que sabía mucho. El problema de los técnicos que saben mucho es que creen que lo que saben es superimportante. Que su conocimiento especialista es precioso y que todo el mundo debería reconocerlo. Así que, cuando escriben, me da igual lo que escriban, un manual de usuario, una oferta a un cliente o una felicitación navideña, la cagan. Hablan de cosas que nadie entiende y lo hacen de manera que sea imposible de descifrar para nadie que no tenga un título universitario, tres másters, cuatro cartas Pokémon legendario y una reseña en el Necronomicon. No se esfuerzan por hacer fácil lo difícil. Déjame que te cuente un secreto, hay técnicos que se ganan bien la vida. Pero un técnico tiene dos problemas. El problema número uno es que casi nunca va a ganar más que su jefe. A ver, conozco casos que sí. Pero es raro. El segundo problema es más jodido. Los técnicos se enfrentan al problema de la obsolescencia del conocimiento. Tradicionalmente el conocimiento se generaba en un punto, se difundía a otros y costaba años entenderlo y aplicarlo. Hoy el conocimiento se difunde de forma instantánea. Entenderlo y aplicarlo es más fácil que nunca. Antes los técnicos tenían lo que se llama una fuerte barrera de entrada: costaba mucho esfuerzo aprender lo que sabían. Hoy esa barrera ha bajado dramáticamente. Y hay técnicos que se empeñan en vivir en el pasado. En pensar que pueden seguir ignorando el lenguaje del negocio. Porque al negocio no le importa lo que sepas ni lo que hagas. Le importa el impacto de lo que haces. Así que mi consejo para técnicos especialistas es sencillo: ponte las putas pilas y empieza a bajar a tierra todo lo que sabes, aprende a explicarlo para humanos y entiende cómo impacta eso en el negocio. Si lo que haces mejora la producción. Reduce errores. Genera ventas. Aporta seguridad. Amigo técnico: guarda este mensaje y léelo las veces que te haga falta. Duele, lo sé. Hay que luchar contra el ego y reconocer que tantos años de estudio igual no son útiles. Sí lo son. Solo que has mirado en el lado equivocado. Lo importante no era ese detalle técnico. Era la relación con los demás. Jorge - Head of Career Redefinition Comparte por ahí con tu amigo técnico. Compartir

Aug 27, 2026

Estos días los medios de comunicación y las redes se han llenado de videos de chavales ejecutando una danza rara, combate de aura, lo llaman. Uno se pone frente al otro y empieza a hacer gestitos mientras cientos de personas asisten al combate con atención. Básicamente son chavales haciendo posturitas y el gesto de “six-seven” de vez en cuando. Hay gente que se ha escandalizado. Por lo que sea eso les parece raro, pero que en un pueblo del levante español se junten miles de personas a tirarse tomates encima, eso no. Eso es supernormal. O que haya gente que crea que encerrar a un animal de casi 500 Kg en un recinto circular lleno de peña gritando, mientras le clavan pinchos en el cuerpo, es arte. O sea, chavales haciendo gestitos, es raro y va a acabar con la civilización occidental. Padres y madres de familia yendo con los críos a un campo de fútbol a insultar a los del equipo contrario, feo pero entendible. No sé, creo que los raros somos los viejos. En fin, que en tu curro también pasan cosas así. Hay tradiciones raras. Se va alguien de peso y ni un comentario, ni un correo, solo un silencio y un borrado que ni la URSS en sus mejores tiempos. ¿Paco Méndez? Aquí no ha trabajado ningún Paco Méndez del que me habla. O la tradición de reunirse todos una vez al año para fingir que esta vez, sí, la conversación de desarrollo va a ser fundamental para ascender, definir objetivos realistas y trazar un camino profesional. O esa otra costumbre de mentir como bellacos en la entrevista de entrada e ignorar sistemáticamente todo lo que el ex-trabajador suelta en la de salida. Se fue por pasta. Claro, por pasta y porque estáis todos pirados como cabras. Vivan las nuevas tradiciones. Las batallas de aura, la gente que cumple lo que dice, la que piensa antes de decirlo y la que lo mantiene lo dicho meses después. Piensa en cómo eras de adolescente. Exponerte en público te revolvía las tripas, te provocaba náuseas y una erección involuntaria. Pues hay chavales que no solo se exponen, hacen el gilipollas sin vergüenza ninguna. Joder, si esos chavales hacen algo así, ¿cómo no vas a hacer tú lo correcto? Pórtate como un humano, échale huevos. Jorge - Head of Guts Comparte por ahí. Compartir

Aug 26, 2026

Ayer vi Posesión Infernal: En llamas. Te ahorro el disgusto, no la veas, es un truño nivel extremo. Lo único que me llamó la atención fue una cosa. A ver, aquí tengo que hacer una alerta de spoilers. Si quieres ver la peli, para aquí. Para y dale al botón de darse de baja. Luego borra a tu padre, a tu madre, a tu pareja y a tu prima de contactos. Deja tu lista de mejores amigos de insta a cero. Bórrate del gym. Y luego métete a vivir en una cueva rodeado de pelis de artes marciales vietnamitas para el resto de tu vida. Que no veas la peli, joder. Que es malísima. Pero en la peli hay un objeto mágico. Un cuchillo cutre que mata demonios. Hacen así como una referencia a Indiana Jones cuando elige el Cáliz de la Alianza y hay como setenta mil copas y pilla la más modesta. Pues igual pero con cuchillos. Y aquí es donde yo digo, a ver, puedes elegir un objeto mágico. ¿Por qué eres tan cutre? Que, digo yo, ya que suspendemos la realidad y aceptamos que la magia existe, pues crea un objeto mágico en condiciones, no sé, en el caso de mi peli, un fusil de asalto bien guapo para darle lo suyo a los demonios. Ya, que en época antigua no había fusiles de asalto, pero lo de que los demonios existen y que se puede hechizar un cuchillo, eso bien que tenemos que tragárnoslo, ¿no? Cagon tó. Un dron bien guapo matademonios, eso hubiera puesto yo en la peli, total, aquello ya no podía empeorar. En la vida real esto te pasa. Te aferras a cosas mágicas. Crees que lo que haces está imbuido por el espíritu de un ente superior que lo dota de características arcanas solo por el hecho de que sea tuyo. Venga, que sabes que sí. Que ese informe que haces al que le pones tanto cariño no es tan importante ni se lo lee todo el mundo. ¿No me crees? Mete la palabra chirimolla en el informe, a ver que pasa. No se va a dar cuenta ni el Tato. Mi consejo de hoy: la vida es corta, no la hagas aburrida. Hagas lo que hagas, hazlo memorable. Mete demonios, magia y a Rosalía si hace falta, pero que la gente se quede pillada con lo que haces. En la vida corporativa no triunfa el triste, triunfa el que se atreve a zarandear a la gente. Jorge - Head of Movies Comparte por ahí Compartir

Aug 25, 2026

Hay un tema que me repatea: la de la gente que niega la realidad. Porque los datos, son los datos, la interpretación que hacemos de los datos ya es nuestra, o sea, podemos discutir los motivos de por qué pasa algo, pero ese algo es indiscutible. A mí me toca bastante las narices la gente que niega la brecha salarial entre hombres y mujeres y que dicen “es que se calcula mal, porque lo que se hace es tomar los ingresos de tooooodos los hombres entre el total de ingresos, luego se hace lo mismo con el de toooooodas las mujeres y a la diferencia le llaman brecha”. Claro. Es que así se calcula. O sea, la brecha salarial no mide si un hombre y una mujer cobran lo mismo en un trabajo en la misma posición, entre otras cosas porque es información confidencial. A ver, Hacienda (en España), sabe lo que cobras, pero no sabe si tu compañero Paco hace lo mismo que tú y por eso cobra distinto o si la compañía le discrimina por lo que sea. Así que lo que se hace es estadística. No sé, discutir contra los datos es como enfadarse con esa lámpara que no se deja colgar, la muy hijadehiena. Bueno, pues me he enzarzado con una señora. No te voy a contar los detalles, porque de verdad te digo que no debí hacerlo. Total, si sabía cómo iba a acabar la cosa: con la tipa insultando y, al ver que no le hacía casito, bloqueándome. Yo qué sé, es agosto y me pilló con las defensas bajas. Ya sé que debería estar haciendo cosas productivas. Burpees, invertir en crypto o hacerme un cursito cambiavidas, pero me puse a rebatir en un hilo de una red social y ni siquiera con esta señora, que era con otros. Que me lío. La realidad es la que es: que la gente hará lo que sea por ignorar un dato que hunde su tesis. Esto aplica a tu Head of Movidas, a tu equipo y a tu cliente. Tenlo en cuenta y actúa en consecuencia. Jorge - Head of Data Comparte por ahí Deja un comentario

Aug 24, 2026

Hoy he visto a un tipo que se presentaba en redes como JulIAn, o como Juan GarcIA, no me digas, he olvidado el detalle. Déjame que te diga que ésta película ya la he vivido. Hace más de 25 años conocí a Francisco. Francisco no se hacía llamar Paco, ni Fran ni Quico ni nada parecido. El quería que lo llamáramos FranCISCO Systems. No sé si te suena CISCO, ahora están más de capa caída, pero hace 30 años era la empresa que montó la infraestructura de Internet. Bueno, concretamente las capas 2 y, sobre todo 3, las que aportan conectividad. Ah, que no sabes de qué va esto. No te agobies, CISCO fabricaba routers, unos chismes que dirigen el tráfico de internet. Esa es la capa 3. También creaba switches, que son bichos que separan redes entre sí, no me voy a poner más técnico con esto. Como aquello era muy complicado, se inventaron certificaciones propias: el CCNA, el CCNP, títulos no universitarios a los que se accedía después de un curso y de un examen oficial que costaba pasta. Conocí a un tipo que se quería tatuar su número del CCIE. Te lo digo para que imagines la complejidad de sacarse ese título. Pues en mi empresa todo el mundo conocía a FranCISCO Systems. No sé si el tipo sigue en activo, pero sí sé que CISCO ya no es lo que era. La aparición de competidores chinos y de una tecnología llamada SDWAN ha hecho perder peso a CISCO. Existe, pero ya no es tan relevante. Veinticinco años después no sé si Francisco seguirá queriendo que le llamen FranCISCO Systems. Lo que sí sé es que si hubiera tenido habilidades de liderazgo, su valor sería igual o superior. Por eso escribo esta nius. Para recordarte que la tecnología pasa, lo humano nunca. Dentro de 25 años, JulIAn será el FranCISCO Systems de alguien. Una anécdota que se cuenta en un correo. Lo que no caduca es si sabías tratar a la gente que tenías al lado. Jorge - Head of Human Skills Haz cosas de humano y comparte por ahí Compartir

Aug 23, 20261 likes

Cuando empezé en consultoría mi Head of Movidas me habló de eso de overpromise vs. underdeliver. Que viene a significar esa empresa que te promete llegar a la Luna en un vehículo hipersofisticado, y te lleva a Móstoles en un autobús ALSA de hace 15 años. En español clásico, que somos más de refranero, no hablamos así. Decimos cosas como dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, mucho lirili pero poco lerele o perro ladrador, poco mordedor. Pero, en honor a la verdad, la frase que más le va a eso de overpromise y underdeliver es otra. Una +18. Prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido. Pero, claro, un tipo con traje, camisita de Pedro del Hierro y una corbata a juego con el color del logo del cliente al que va a visitar, prefiere soltar palabros en inglés, que queda mucho más cool. Aquel Head of Movidas me recomendó lo contrario. Overdeliver / underpromise. No prometas mucho y entrega siempre un caramelito. ¿Sabes qué? Que el mundo no funciona así. Que la gente sigue prometiendo para meter y les va bien. He visto cosas… he visto a proveedores prometer cosas que no se podían hacer, en plazos imposibles y con un equipo que no existía. Es más, el cliente, que no era idiota, jugaba a fingir que se creía aquello y mantenía la ilusión durante meses, hasta que aquello ya era imposible de sostener y empezaba la trifulca. La respuesta a esto tan humano está en el refranero. Por lo que sea, el refranero español no tiene ningún refrán que describa esa situación de prometer poco y entregar mucho. Yo qué sé, no hay un refran estilo buena gallina ponedora, ni cacarea ni se demora. Que podría, pero no. O sea, nos da mucha rabia descubrir que nos han engañado, pero, ¿a quién contratarías o a quién comprarías? O, mejor, ¿con quién tendrías un romance loco? ¿Con el triste? ¿El que te promete una vida monótona de lunes a viernes, peli los sábados y hacer la compra el domingo en el Carrefour? ¿O con el que huele a peligro, viajes en moto, aventuras y revolcones en playas exóticas a la luz de la luna? No te digo que mientas para conseguir lo que quieres. Lo que te digo es que si vendes o si eres candidato a un puesto, crees una experiencia que ponga palote al que tienes enfrente. Ya sabes, prometer hasta meter… aunque ahora ya sabes que no es prometer, es emocionar. Jorge Head of Seduction Comparte por ahí Compartir

Aug 22, 2026

Igual no te das cuenta, pero eres un privilegiado, porque recibes esta nius cada día. Verás, hace poco me contactó una persona que estuvo suscrita hace un tiempo, se fue y volvió. Se sorprendió del crecimiento de la nius. Cuando se fue estaríamos unas 800 personas. Hoy hay 2.500. Hala, has triplicado los suscriptores, eres un titán, un semidios, un mostruo, o algo así me dijo. Bueno, igual me he venido arriba. Creo que no mostró tanto entusiasmo. Pero sí se sorprendió. ¿Somos muchos por aquí? No tantos. De hecho me frustra crear campañas guapísimas para atraer a más gente que luego no tienen mucho tirón. Pero, oye, no soy experto en marketing. Soy experto en convertir juniors en máquinas de gestionar equipos, en sacar lustre a diamantes en bruto y en quitar tonterías a la gente. En eso soy experto. Pero no te engaño, la visibilidad es importantísima para triunfar en la vida. Sin visibilidad no te vas a comer un rosco. Al principio de tu carrera necesitas que en tu empresa te conozcan. Luego ser reconocido en tu sector. Llega un momento en el que, si eres suficientemente bueno y ambicioso, tu techo es el mundo entero. Yo no estoy ahí. Pero quiero estarlo. Y por eso he creado una maravilla en forma de test: Pasa por aquí, pececillo Completas el test y el Lobo de Wall Street te dice lo mierdera que es tu comunicación. Luego ves el correo que te llega a la bandeja de entrada, lo lees y pinchas en el botón. Yo te regalo un diagnóstico, tú me plantas un like en LinkedIn, un comentario mordaz y compartes mi publi. Así ganamos todos. A ver si esta nius crece el doble y mi suscriptora ya se piensa que soy un ser legendario como Santa Claus, Bruce Willis o Chiquito de la Calzada. Venga, échate unas risas con el test y ayuda a que la nius llega donde te mereces. Jorge - Head of Hypergrowth

Aug 21, 2026

He hecho una cosa loquísima. Mira, si estás buscando curro, clientes o quieres que tu jefe te mire como un referente y no como a un trozo de mierdecilla seca, tienes que hacer varias cosas. Apunta, llamar por teléfono (mucho), ir a eventos y presentarte a gente. Y luego usar redes sociales profesionales. O sea, LinkedIn. Pero la gente lo hace al revés. Va a LinkedIn, publica un texto de mierda y se queda tan campante. Así que, como sé que no es tu caso, pero igual sí el de alguien a quien tú conoces (guiño-guiño), he preparado un test muy cachondo. Para que veas si lo que publicas en la red te ayuda o no. Aviso: no te voy a recomendar publicar valor. Si lo haces, bien, pero el valor no vende. El entretenimiento sí. Ya, que el mundo se va a la puta mierda, yo qué le voy a hacer. Si realmente publicas cosas de valor, al menos que no se queden enterradas entre mensajes de criptobros y muchachas monísimas con mensajes hechos para lectores de encefalograma plano y alta testosterona. No me enrollo más. Al test se llega dándole al botón Jorge - Head of Crazy Campaigns

Aug 20, 2026

Hoy mi objetivo es que compres algo. Además es algo que ni es mío, ni me llevo comisión, ni nada. Verás, hace unas semanas mi amiga Rosa me propuso una cosa que nadie me había pedido nunca. No, que le ayudara con la mudanza no. De esas ya llevo tres o cuatro encima. Por favor, lo de pagar a los amigos con cerveza hay que ir cambiándolo, que yo no bebo alcohol y ya tengo una edad. Lo que me propuso es escribirle el prólogo de un libro. Y yo, claro, de un libro que contiene frases como filósofo griego mezclado con un mapache desorientado, acepté encantado. Así que me puse a escribir una historia que tenía guardada en la recámara, una historia de juventud sobre lo que realmente quería hacer en la vida cuando era chaval. Una confesión muy personal. Ese sueño de cuando tienes veintipocos y te gustaría dejar huella en esta bola que gira. Vaya frase hortera te acabas de comer sin esperártelo, ¿eh perillán? Pues eso, que me vacié un poquito emocionalmente en ese prólogo, así a mi manera, con mis giros y mis cosas sarcásticas esas que tanto te gustan. Ese libro tiene un trocito de mí. Pero ojo, antes de darle a comprar, una advertencia. El libro de Rosa es bueno y va de ventas. El prólogo está de puta madre y el libro es todavía mejor. Además te enseña con el ejemplo lo que no debes decir cuando vendes… y lo que tienes que hacer en su lugar. Ya te lo he dicho, quiero que lo compres. Pero, si no te dedicas a hablar con clientes, si no vendes, si no eres comercial, no es para ti. Y esto es importante, porque la lección más grande que tiene ese libro es simple: crea una relación, luego ciméntala con confianza y ya, si eso, vende a quien lo necesita. Tú y yo tenemos una relación y hemos llegado a una confianza bastante grande. Como confías en mí, vas a hacer click en el botón que te voy a dejar abajo. Como me lees cada mañana, vas a querer gastarte unos euros para leer un eBook y averiguar de qué va esa historia tan personal. No lo hagas por mí. Hazlo por ti. Si te dedicas a ventas, este libro te va a hacer que te replantees la forma en la que te comunicas. Si además empiezas a meter cambios, te van a llegar más ventas. Así que, sí, si has llegado hasta aquí, quiero que compres este libro. Ventas ojipláticas Jorge - Head of Sales

Aug 19, 2026

Estos días esta nius viene así como más fresquita. A ver, es agosto, hace calor en estas latitudes y me apetece un plan divertido, que puedas leer esto tomándote el cafelito de la tarde o una birra en el chiringuito. Así es esta nius. Apta para el público del Círculo de Bellas Artes o para los de El Chiringuito de Antonio. Es lo que hay. En fin, como te decía mi intención hoy era venir y contarte algo trivial, mundano, pero no puedo porque una panda de obreros de la construcción, esos seres míticos, semidioses, argonautas del ladrillo y la paleta, pues un grupo de peñita de esta ha tenido la feliz idea de empezar a desmontar el tejado de mi vecino de enfrente a las seis y media de la mañana. Así que entre la falta de sueño y el dolor de cabeza, las ganas que tengo yo de contarte algo son mínimas. Si estuviéramos tú y yo en el Chiringuito de Antonio, te diría que vaya hijos de puta los obreros. Si estuviéramos en el Círculo de Bellas Artes, te soltaría un mucho más culto valientes hijos de puta están hechos. Por favor, si hay algún analista de datos en la sala, que me diga por qué las obras se hacen en verano, si es para joder o qué. Entonces, ¿hoy hay valor en la nius o no hay valor? Mira, te cuento, esta semana te voy a hablar de una persona que escribe una nius que te va a volar la cabeza, de cómo he hecho crecer mi nius (a petición de una suscriptora) y cómo voy perdiendo audiencia por el camino. También te contaré qué tengo pensado para solucionarlo y, lo más importante, por qué no lo he hecho hasta ahora. Entonces, el correo de hoy, ¿es solo para crear expectativa? ¿Para dar FOMO? Lo has pillado a la primera. Te lo he dicho, es agosto. Este correo no te va a cambiar la vida. Pero igual te arregla la tarde. Jorge - Head of Everything

Aug 18, 2026

¿Tienes hijos? Pues tus hijos venden que lo flipas. ¿No me crees? ¿Cuántos helados les has comprado este verano a pesar de que sabes que los azúcares y las grasas saturadas son mierda? Tus hijos venden porque no tienen vergüenza. Porque ellos piden, tú les dices que no y siguen insistiendo como si tal cosa. En algún momento entre hoy y los próximos veinte años, algo hará click en su cabeza. Pensarán como piensa todo el mundo cuando vende. No voy a llamar, no vaya a ser que piensen que soy un pesado. Mejor escribo un mail. Mejor mañana, que hoy ya casi es hora de salir y así lo leen lo primero en el día. Mientras, tu competencia llamó ayer, estuvo un rato con el cliente y, probablemente, cerró el trato. En ventas hay que insistir. Si buscas trabajo hay que insistir. Si quieres ligar hay que insistir. Es así. Ojo, no hablo de ser pesado. No seas ese tipo baboso que está dando la chapa a una pobre muchacha con cara de necesitar un grupo de SWATs que la rescaten. Insistir es otra cosa. Es no tirar la toalla. Estar ahí, para cuando el otro tenga la necesidad. Porque sí, tu cliente recibe miles de impactos, no va a recordar ni ese correo que te ha llevado horas redactar y enviarle, ni una llamada de tres minutos, lo mismo ni recuerda una visita comercial a no ser que te presentaras con un tanga de leopardo. Lo mismo con tu próximo jefe. Si no necesita candidato ahora mismo, pasará de ti. Si insistes… si insistes igual le pillas en ese momento en el que necesita tirar de ti. Y con lo del ligoteo, aplica lo mismo, aunque aquí el tanga de leopardo puede jugar un papel más importante. Yo qué sé, he visto relaciones empezar de formas muy raras. Mi hija también vende mejor que yo. ¿No te lo crees? Pues mira: Para los de LinkedIn Para los de Substack Feliz día, vendedor. Jorge - Head of Sales

Aug 17, 2026

Cuando empecé la nius solía repetir que todo el mundo necesita que le digan lo que tiene que hacer. Me refería a que todos necesitamos que nos guíen en algún momento de la vida. Si vas a subir al Everest por primera vez, contratas sherpas. Si vas a construirte una casa, un arquitecto. Si necesitas un coche, a Antonio Lobato. Me equivocaba. No es que la gente necesite un guía, es que el 90% de la gente son una panda de huevones que necesitan que otros les digan qué hacer en cada momento. Hace un tiempo se puso de moda hablar de autonomía del empleado como forma de fidelizar el talento. Hoy la autonomía, ni está ni se la espera. Ojo, en tiempos de la IA la autonomía, el criterio y la asunción de responsabilidades son básicas. Porque como delegues lo realmente importante a un sistema matemático exento de cualquier tipo de rendición de cuentas, estás jodido. No sé, no me imagino a nadie en un juicio soltando Señoría, decidí operar a corazón abierto aunque no tenía los conocimientos médicos porque me lo recomendó XatGPT. A ver cómo te lo digo… hay personas renunciando a su habilidad más valiosa: el puñetero criterio. Y mintiéndose a sí mismas sobre algo que escuece, que es más fácil vivir sin tener que decidir y lidiar con las consecuencias. Has leído que los jóvenes no quieren ascender porque tienen otras prioridades que los de las generaciones previas. Eso es una mentira a medias. Quiero decir, es verdad que las nuevas generaciones actúan con otros criterios y hacen cosas como irse a su hora o no casarse con su trabajo, pero no es solo eso. Las excusitas de no quiero ascender porque no compensa, son eso, mentiras que algunos se cuentan a sí mismos para evitar enfrentarse a la verdad desnuda. Si es tu caso, si realmente eres de los que te pones excusas, no vas a mejorar leyendo estos correos cada día. Igual estás aquí por eso. No lo hagas. Si no quieres ascender en la pirámide corporativa, máximo respeto, pero no te mientas, no es por las condiciones, es porque con solo pensarlo te haces popó en los pantalones. Al final de cada correo hay un enlace para darte de baja. Si es tu caso, hazte un favor y úsalo. No seas cagón. Jorge - Head of Unsuscriptions Comparte por ahí Compartir liderazgodelbueno.com

Aug 16, 2026

Ayer leí eso por ahí. Me siento bien siendo tal como soy. En todo momento me apruebo y me acepto. Pues bienvenido al país de la mediocridad, donde los gilipollas con capacidad de autoaceptación dicen cosas como “es mi opinión y la respetas” y mierdas así. Yo ni me apruebo ni me acepto. A ver, que no me voy fustigando todo el día diciéndome que soy idiota, no soy tan importante. Pero tampoco me llevo a engaño. Soy un ser humano. Tengo un par de rótulas, diez dedos en las manos y un ojete. A veces tengo un carácter de mierda, ideas lamentables y comportamientos de lémur. Cuando me doy cuenta de lo cretino que soy, aprendo y cambio. Al menos intento que la siguiente cagada sea más creativa. No soy esclavo de la opinión de los demás, ni tan soberbio como para pensar que los demás son imbéciles y no saben por dónde les sopla el aire. Entiendo la frasecita, claro. Hay gente que cree que la perfección es ser como las modelos de instagram o los influencers que escalan negocios en Bali. Y se frustran porque creen que los demás esperamos que sean como la Barbie Malibú o el G.I. Joe que salva el mundo. En realidad esos no necesitan autoaceptarse, necesitan un par de hostias porque creen que el mundo es un lugar ideal que solo existe en sus cabezas. Así no se puede vivir. Y para no vivir en ese pozo de mierda, se pasan al otro extremo: acaban aceptándose y queriéndose tal cual, creen que son perfectos tal y como son, sin matices. Y no. Amarse a uno mismo sin mejorar es solo poner ante el mundo una carcasa de cartón-piedra que, a la que rascas un poco, ves el truco. Te lo llevo al plano laboral: me da igual en lo que trabajes, tu mejor obra siempre tiene que ser la última. Esa es tu aspiración. Grábatelo a fuego y empieza a aplicar esta anti-filosofía: No soy perfecto y estoy orgulloso de no serlo. Mañana seré mejor. Buah, me ha quedado de supergurú a la inversa. No, si al final sí que voy a aprobarme y aceptarme. Jorge - Head of Growth Comparte por ahí Compartir

Aug 15, 2026

Te iba a decir que lo que tienes que hacer para ser recordado es romper las reglas, pero no. Es tocar los cojones. Estos días se ha hecho viral una campaña publicitaria en Chile. La campaña es una chorrada: un cartel gigante con una chica comiendo una magdalena y una palabra enorme, confiansa, un juego de palabras con el nombre de la marca. Pero claro, a la policía de la moral no le puedes hacer eso. La policía de la moral te la lía por algo así. Al resto de la humanidad, le gusta más o menos, pero recuerda el tema porque a los que no le mola hacen ruido. Yo hace casi un año publiqué un post sobre las balizas esas que se hicieron obligatorias para señalar si tienes un accidente. El tema venía ya polémico, pero mi post además era sangrante: tenía una imagen de la baliza tapada por un cartel donde se leía: te monitorisan. Hubo mucha gente a la que le molestó eso. Hace años un compañero presentaba un plan de transformación en una compañía milmillonaria y lo ilustró en portada con una foto de Optimus Prime. Ya sabes, un robot que se transforma en camión, un transformers de esos (si lo lees con voz de señor mayor, mola más). Bueno, pues en mi empresa hubo gente que protestó mucho. Al cliente le encantó. ¿De qué crees que se va a acordar tu jefe o tu cliente dentro de un mes? ¿De un informe aburrido en Arial 11 o de una presentación con meme? Pues eso. No seas cagón, empieza a hacer lo que nadie hace para que te recuerden. ¿Qué te van a hacer? ¿Te van a pegar? Pues eso. Jorje - Jead of Bleeding Eyes Comparte por ahí! Compartir

Aug 14, 2026

Sí, vi el eclipse total ayer en España y, si mañana hay otro, iré otra vez. Entiendo que hay gente que no quiera verlo y me parece estupendo, lo que no entiendo es a esa peña que es como Gargamel, que odia a los que lo flipan con un fenómeno astronómico precioso y rarísimo. A mí el fútbol me parece una soberana tontería, pero envidio mucho a los que lo disfrutan. Porque el que se pierde la diversión cada semana de viernes a lunes, más un partido random algún martes o miércoles, soy yo. No ellos, yo. ¿Voy por la vida diciendo que vaya mierda, que la gente es gilipollas y que el fútbol es cocaína? No. De chaval sí, porque era idiota. Ahora entiendo que vivimos en sociedad y que no puedo cambiar al resto del mundo. Es muy sencillo, la mayoría de la gente lo único que quiere es disfrutar y que otros se unan a la fiesta. Si a alguien le flipa el eclipse, el fútbol o cazar bebés de ciervo, lo que quiere es que otros disfruten de su movida. El problema viene cuando a alguien esa movida no le gusta nada, ahí ya se levantan muros y acabamos queriendo prohibir a unos y otros que hagan lo que sea que les mole. A ver, no digo que haya que defender el derecho de nadie a matar ciervos bebé, eso era un chiste así de humor negro para joderte el día, lo que digo es que hoy tenemos más polarización que nunca y que, si no hay una minoría cerca, nos la inventamos. En tu empresa, si sois más de 50, hay guetos, raros, odios y filias. Así que hoy apelo al espíritu del eclipse de la Pachamama y te pido que seas bueno, generoso y… Nah. No te esfuerces en intentar cambiar lo que piensan los demás, esfuérzate en entenderlo y usarlo en tu favor. ¿Que tu jefe se cree el Lobo de Wall Street y considera su tiempo supervalioso y se comunica con la gente con titulares de tres líneas? Pues le vas con un titular de dos, no le cuentas Anna Karenina solo porque tú te sientas más tranquilo contando tu novela corporativa antes de llegar a una conclusión. ¿Que el Head of Movidas quiere estar en copia de todo aunque sospechas que no se lee ni uno de los correos que recibe, pero se queda tranquilo porque cree que tiene el control del negocio? Pues le pones en copia de todo, especialmente de esos correos que parecen spam corporativo, eso le va a reconfortar más que un caldito de pollo en una noche de enero en Siberia. No estás manipulando a nadie, estás dejando de chocar contra una pared que se puede esquivar. ¿Maquiavélico? Puede. ¿Realista? Totalmente. Jorge - Head of Pragmatism Comparte por ahí Compartir

Aug 13, 2026

Hay un término muy recurrente en el ámbito empresarial, en ese mundo poblado por consultores en traje de chaqueta superfit del Massimo Dutti: parálisis por el análisis. La idea es simple, analizas mucho un problema, lo analizas una y otra, y otra vez, mientras te quedas más quieto que un conejo al que le han dado las largas. Cuando terminas el análisis, la competencia ha solucionado ya el problema, EEUU ha creado una nueva crisis que hace inservible tu solución o te das cuenta de que te despidieron hace tres meses por no acabar el análisis a tiempo, pero ni te has enterado. Estas cosas pasan. Sabes por qué sucede esto, ¿verdad? Por si acaso: mientras estás pensando una solución, parece que avanzas, pero no. Tu cerebro, que odia el riesgo, te engaña y te hace creer que ese es el camino correcto, pero lo que está pasando es que no avanzas. Ahora mismo tienes encima de la mesa algún tema que te quita el sueño, ¿a que sí? A lo mejor lo estás aplazando porque estás de vacaciones y el espeto de sardinas asadas del chiringuito es una droga potente que aleja todos los males y preocupaciones, pero a lo mejor es algo que dejaste sin resolver antes de irte y está ahí esperándote a tu vuelta. Cuando vuelvas no habrás tomado todavía una decisión, aunque puede que hayas dejado ya lanzadas tres convocatorias de reunión para analizar el tema con más gente, porque todos sabemos que cuanta más gente opina más sencillo es encontrar una solución de consenso, claro que sí. Si no llegas a una solución clara, escalarás el tema, porque hay que dejar que los mayores hagan su trabajo. ¿Sabes qué pasará si haces eso? Que el Head of Movidas de turno preguntará sobre el tema más abajo, así que habrá dos equipos intentando definir el próximo paso. La parálisis por el análisis tiene cura. Es algo sencillo pero doloroso. Haz cosas a ver qué pasa. No busques solucionar un problema, busca diseñar pequeños experimentos que te permitan decidir si tu solución funciona o no. Prueba y mide. Si nadie va a resultar herido, si nadie va a morir, si nada va a explotar, empieza a hacer y a ver qué pasa. Y te pongo un ejemplo chorra para cerrar: esas reuniones para preparar la reunión antes de la reunión con ese cliente que es como una ballena blanca, prohibidas. Te vas a la reunión con un boli y un papel, haces preguntas y escuchas la respuesta. ¿Para qué quieres saber de antemano lo que piensa alguien? Joder, vete, habla con esa persona y pregunta, no saques una puta bola de cristal que no vale para nada. Haz cosas para que pasen cosas. Jorge - Head of Pero Ya. Comparte por ahí Compartir

Aug 12, 2026