Siempre me gustó eso de hacer de cicerone. No, joder, cobrar por hacer el delicioso no, ¿en qué estás pensando? Eso en lo que piensas es un gigoló. (Era por hacer la broma, sé que tú nunca confundirías un cicerone con un gigoló, cari). Un cicerone es un tipo que te hace una ruta guiada por un lugar que no conoces. Hace un tiempo sigo las andanzas de , que se fue de España para prosperar en Europa y habla básicamente de lo mismo que hablo yo, de ese viaje por Zombieland que es sobrevivir en el mundo corporativo. No tenemos guion, pero sé que le voy a preguntar a Carla algunas cosas. En sus nius ella habla de que fuera de España pasan cosas. Cosas como trabajar en un ambiente donde eso del feedback es real y la gente sabe lo que significa, no lo confunde con la posición que ocupa el cachas de segundo grado en el equipo de football americano del insti. O que la meritocracia no suena a utopía diseñada por un alemán de origen judío en la segunda mitad del S. XIX. Así que, si quieres saber de verdad cómo es trabajar fuera de españita en un entorno internacional, la cita es el jueves a las 18:00. Hablemos sin tapujos Ah, por si te lo estás preguntando, yo hablaré de lo mío. De cómo es la carrera profesional en España. Adivino que lo que cuente se parecerá a lo que pasa en LATAM, por lo que sea. Zombieland tiene un punto divertido. Aquí esto se convierte en el capítulo de Walking Dead donde los protas oyen silbiditos todo el puto episodio hasta que los pilla Negan y el asunto no se resuelve hasta la siguiente temporada en la que sale a paseo Lucille. Jorge - Head of Zombie Survivor Versión para los que odian las pelis de zombis y no saben de qué hablo: Zombieland es una peli muy divertida y muy macabra en la que los protas sobreviven al apocalipsis zombi a base de reglas, algunas muy cachondas. Lo de Negan y Lucille, traducido sin tontunas: en España el mundo corporativo es una fiesta en la que nadie te cuenta nada y no sabes si entras a una sala para que te asciendan o para enterarte de que has perdido tus credenciales y que gracias por los servicios prestados.
Alguien ha pedido tu cabeza. ¿Te has enterado? ¿No? Normal. Mira, de vez en cuando hay una conversación en tu empresa a la que, por lo que sea, no estás invitado. A veces es porque hay reestructuración. A veces porque ha llegado un consultor de McKinsey con un Excel y un powerpoint con bolitas y colorines. A veces porque el nuevo director financiero ha decidido que el margen está regulinchi. El caso es que se juntan unos cuantos directores en una sala, normalmente con frutos secos y café, y empiezan a repasar nombres. En un momento de esa reunión, alguien pide tu cabeza. Puede que ni te conozca. Puede que sea un director del área de al lado que ha mirado tu coste en una hoja de cálculo y ha visto que sales caro para lo que produces. Puede que sea un consultor recién salido del MBA que no te ha visto en su vida. Lo importante no es quién pide tu cabeza. Lo importante es qué pasa después. Hay dos posibilidades. Opción A: nadie en esa sala dice nada. Todos miran un panchito o dan vueltas a la cucharilla. Tu nombre pasa a una lista. Tres semanas después recibes un email de People diciendo que te van a recolocar, o directamente descubres que tus contraseñas ya no te permiten acceder al correo. Opción B: alguien en la sala dice No, tengo un plan para esa persona y lo necesito. O saca a Fulanito, este hace su trabajo y el de tres más. O simplemente ese no se toca. Y tu nombre desaparece de la lista. Tú nunca te enteraste de nada. Esa persona es tu padrino. Y o lo tienes, o no lo tienes. Y aquí viene la parte jodida: si no lo tienes, te enteras tarde. Te enteras cuando ya estás fuera. Te enteras en el momento en que tu jefe directo te llama a una sala y te dice los que trabajen en esta compañía, un paso al frente - no, tú no, Martínez. A esas alturas, ya no hay nada que hacer. Un padrino no es un mentor. Mentor es el que te aconseja en privado. Padrino es el que te juega el cuello en una sala donde tú no estás. ¿Cómo se consiguen padrinos? Tres pistas, ninguna sexy: No los consigues en cafés de esos donde ríes las gracias al jefe, los consigues hablándoles de algo real (un problema suyo, no tuyo). No los consigues con mensajes cuquis en LinkedIn felicitando ascensos, los consigues si les salvas el culo en un comité. No los consigues esperando a que aparezcan, los consigues sobresaliendo. Mi consejo de hoy: piensa en las tres personas de tu empresa que podrían estar en una sala donde se decida tu futuro sin que tú estés. ¿Las tienes? Bien. Ahora dime: ¿la última vez que hablaste con cada una de ellas fue antes o después de las últimas vacaciones? Si fue antes, tienes deberes para esta semana. Si fue no me acuerdo, ya estás llegando tarde. Jorge - Head of Headcut Comparte por ahí, sobre todo con ese colega tuyo que lleva 8 años currando como un cabrón y todavía no entiende por qué no asciende. Compartir Suscríbete ahora
¿Sabes el chiste ese que te hace tu amigo el del síndrome de Peter Pan desde los 15? Sí, joder, el que se planta delante de ti y te suelta, tira del dedo. Y tú vas, y tiras. Si ya sabes lo que va a pasar, ¿para qué tiras? Pues acabas tirando y tu amigo, que ya luce unas sospechosas entradas, una barriga cervecera que sugiere que no le van a dar un premio al nivel de colesterol del año, y una camiseta de Jack Daniels que nunca moló, hace la gracieta. Si ya lo viste venir… Pues así deberías sentirte cuando tengas tu conversación de desempeño y no te acaben subiendo el salario. Porque pasa. Te plantas delante de tu Head of Movidas, repasáis el año, te pone metas, objetivos inalcanzables o absurdos, te da un par de collejas disfrazadas de feedback y te vas con la sensación de que este año debería ser tu año… Tiras del dedo con la esperanza de no escuchar ese incómodo sonido. Pero el sonido, acaba llegando. Si lo quieres solucionar, te voy a hacer una pregunta: si el lunes entrara en tu ofi y hablara con tres o cuatro directores tochos sobre ti, ¿sabrían tu nombre? ¿No? Joder, pues no tires del dedo. Jorge - Head of Happy Surprises Comparte por ahí y échate unas risas Compartir Suscríbete ahora
Voy a situarte, porque ayer ha entrado un porrón de gente en la nius y no quiero que se me desubique nadie. ¿Desubicar? Joder, si sigo usando verbos que podría haber usado Proust, voy a echar a la mitad de los lectores antes de empezar. Tú sigues, ¿no? Bien. A ver, en los próximos días te voy a pasar un nuevo cuestionario, eso ya lo tengo hecho. En función de la puntuación que saques, te diré lo lejos o cerca que estás de promocionar el año que viene. ¿Cómo el año que viene? - pensarás. Pues sí, o te mueves ya, o vas de culo. No te preocupes, si sales mal en la foto, tengo la solución para ti: un audio que te va a orientar según sea tu problema. Vale, hasta aquí todo claro, ¿no? Mi problema es que los audios los tengo en la fackin head. Vamos, que no los he grabado. Si es que soy un huevonazos. Y no sé cuándo podré tenerlos listos. Pero lo que te estoy preparando va a ser tan épico que me voy a poner las pilas. Yo por ti, lo doy todo, pichurri. Mientras llega el día, ¿qué vas a hacer la semana que viene para estar en la mente de los que deciden? ¿Seguir trabajando como una mala bestia? ¿Irte a la ofi a echar unos cafecitos, a ver si aparece el Head of Promotions? No jodas. Venga, consejo de los que valen pasta: averigua qué le preocupa al tipo o la tipa del que dependa tu ascenso. Spoiler: no es que tú asciendas. A lo mejor es hacerse con más managers para tener más poder, o no perderlos para no quedarse en bragas. O puede que sea que le hagan socio. O ver cómo despide a medio departamento para que mejore el margen. No tengo ni idea. Tú averígualo. Luego con eso, te cuento cómo hacemos algo. Jorge - Head of Mystery Commands Hala, comparte por ahí Compartir
La gente que te hace cuestionarte lo que piensas es la que merece la pena seguir. No sé por qué estás en esta nius, pero espero que sea porque, algún día, te cuente algo que te ofenda muy fuerte, luego pienses que a lo mejor es una idea interesante y, tiempo después, te conviertas en un defensor a ultranza. Eso hablará bien de ti. Yo soy un tipo 100% escéptico. Pero desde hace meses leo sobre Tarot. ¿El culpable? . Sergio tiene la mejor nius de Substack. Es un tipo que se define como científico y tarotista, si no he despertado tu curiosidad, yo ya no sé qué puede sorprenderte en la vida. Hace unos meses le dedicó una carta al efecto Forer. Verás, que esto te interesa, resulta que Bertram Forer pidió a sus alumnos que completaran un test psicológico y les dijo que les iba a pasar una valoración personalizada, pero lo que hizo el colega fue ir a un resultado de un estudio de astrología y crear la misma evaluación para todo el mundo, cosas como Tienes una gran necesidad de gustar y recibir la admiración y el respeto de los demás. Tienes tendencia a la autocrítica. Tienes una gran capacidad no utilizada que te cuesta aprovechar. Pues los alumnos vinieron a decir que Forer lo había clavado. Claro, si a ti te echan las cartas y conoces este efecto, lo que pensarías es que te van a soltar cuatro tontunas genéricas, se van a fijar en si llevas un peluco caro o un Casio, si vistes pintón o tienes lamparones de haberte zampado una hamburguesa y ni cartas ni hostias. Bueno, pues Sergio escribió un correo épico diciendo que había que hacer la lectura sabiendo que el efecto Forer existe, y usándolo como parte del análisis.. No sé si me explico, pero esto es una idea que te debería volar la cabeza porque te vale para cualquier cosa en la vida. -“Lo que dices no es cierto porque XXXX”. -“Bien, tomemos XXXX y vamos a usarlo precisamente para mejorar el método de análisis”. Es la polla. Al lío: yo disfruto las nius de Sergio porque el tío tiene sentido del humor y es listo como los ratones coloraos. Si me quieres un poquito y confías en mí, dale al botón de abajo Un manifiesto que te cambiará la vida Apúntate a la nius de Sergio. Esa tirada siempre sale bien. Jorge - Head of Arcanos Mayores Lo del asunto, no me digas a qué viene, me ha parecido que molaba, yo qué sé, estoy mayor.
Yo me dedico a crear ofertas técnicas complejas. La cosa va así: una empresa grande saca un documento con lo que quiere, es un documento con mucho detalle. Los proveedores leemos ese documento, hacemos una propuesta y hay un comité que elige. Los gurusitos te han contado que ya no hace falta hacer propuestas, que esto es del siglo pasado, que los contratos se ganan firmando una servilleta. Mira, si tu cliente quiere construir un puente, implantar un software caro o adquirir aviones; si su empresa es grande y tiene comité de compras; y, sobre todo, si lo que quieren comprar supera los 100.000 euros, casi seguro que vas a tener que hacer propuesta. Nadie te dice, ah, sí, tengo un millón de euros de presupuesto, me caes bien y confío en ti, toma la pasta y a ver qué sabes hacer. No digo que no pase, ojo. Digo que no es lo habitual. De hecho, yo ni siquiera creo la oferta, otros la crean y yo coordino el trabajo y monto el documento final. Si me preguntas cuál es la mejor oferta que he hecho, mi respuesta es fácil: la que terminé ayer. Si me vuelves a preguntar dentro de un año, mi respuesta será la misma: la que terminé ayer. Los ingredientes para ser mejor en tu trabajo son tres: autocrítica, perseverancia y tiempo. No, no son muy sexys. Es lo que hay en esta nius, verdades que escuecen. Si lo que te frena es que no eres el mejor en lo tuyo, en pocos días recibirás un audio diciéndote qué tienes que hacer para pasar de un tipo del que la gente no se acuerda cuando cita al empleado del mes, a que se te rifen los gerentes cuando haya un proyecto de impacto. Estate atento. Jorge - Head of Daily Evolution Comparte por ahí Compartir Suscríbete ahora
Si viviste a principios de los 2000 en España, viste atónito como todo resultaba ser un sueño de Resines, los Lunnis te mandaban a la cama o cómo una simpática cancioncilla absurda te taladraba el cerebro. Euros, euros, dubidú. Si no los quieres, allá tú. Amigui que lees esto desde América o Abu Dabi, disculpa la referencia. En mi defensa diré que Tolstoi contaba que las historias universales se construyen desde lo local, así que tomaré esa cita cultureta para hacer lo que me salga de los huevos. El programa consistía en que te daban una caja que podía tener pasta o no y te ofrecían dinero para que renunciaras a su contenido. Así veo yo la vida de mucho entrepreneur, solopreneur, freelance o gente con un side project. Me explico: hay gente que se lo monta por su cuenta, aporta a otras personas y le va bien. Y luego está toda una marabunta que hace mucho ruido de chavales que dicen que es mejor claridad a producto. Claro, porque Apple, Microsoft o Google llevan como 20 años vendiendo claridad, no producto. Tú te pillas la licencia de Office por la claridad, no porque necesites hacer tablas dinámicas, ¿no? O los que dicen que para vender sólo necesitas mentalidad. Desde luego, hay casos de gente que ha vendido cosas como la Torre Eiffel o el puente de Brooklyn, pero terminaron entre rejas. No quiero disuadir a nadie con este correo, si lo que quieres es montártelo por tu cuenta y construir una carrera sólida, todo mi apoyo. Pero creo que mucha gente va como los concursantes del programa, abriendo cajas a ver si en alguna está la pasta. Si tienes un trabajo frustrante o donde te pagan poco, hay alternativas: cambia de trabajo o asciende en tu empresa. Son las dos palancas que más impactan en tu salario a corto plazo. En unos días te regalo un diagnóstico para tu caso. Lo lees, lloras, me ayudas a que más gente venga a la nius difundiendo esto en LinkedIn y Substack, te llevas un audio para tu caso y mejoras. Es un camino con menos adrenalina, pero puedes construir una carrera sólida, bien pagada y con un camino claro de crecimiento. Ya sabes, sólo por estar aquí cada mañana, leer y echarte unas risas y llevarte una melodía que se va a quedar pegada en tu cerebro todo el día. Euros, euros, dubidú… Jorge - Head of Jingles Comparte por ahí Compartir Suscríbete ahora
Porque esperas sentado a que pase.
¿Quieres ascender o que te suban el salario el año que viene?
Hay un afán en la gente de buscar el hack, el truco perfecto, el atajo que te evita esfuerzo, dolor y tiempo.
No es vender.
Martin Shkreli compró en 2015 los derechos de un medicamento llamado Daraprim.
Ayer me llegó el video de un gurusito argentino, inversor en la bolsa americana, que ha sacado a su hija del cole, la ha metido en un home schooling (sea lo que sea eso, porque yo tenía entendido que eso significa educar a los niños en casa, no meterlos en casa de otros a que le enseñen) y ahora la niña es disciplinada y tiene intereses varios.
Yo quiero creer que los empresarios, los fondos de inversión y los CEOs son buena gente.
Escribí este finde un post chiquitito en LinkedIn, porque eso es lo que he decidido hacer, textos breves, foto gracioso-reflexiva y a correr, esa red social cada día es más tóxica.
Escuché contar esto a Eduard Punset hace años: un trabajador deja una ciudad, un buen trabajo en una multinacional para perseguir su sueño profesional en otro sitio más pequeño.
Chiringuito.
Te voy a contar cómo funciona un proceso de ventas en una gran compañía.
¿Has visto El Diablo viste de Prada 2?
Cuando empecé a trabajar se estaba terminando en España el despliegue de una cosa GSM/GPRS y estaba planifinificándose el UMTS.